La fibrilación auricular es la arritmia cardíaca más común a nivel mundial y uno de los mayores riesgos silenciosos para la salud cardiovascular. Según la American Heart Association, el 62% de los pacientes desconocen que padecen esta condición, lo que multiplica hasta cinco veces la probabilidad de sufrir un accidente cerebrovascular.
En Colombia, miles de adultos mayores podrían convivir con la enfermedad sin diagnóstico, lo que subraya la urgencia de fortalecer la educación, el tamizaje y la prevención.
Un reto de salud pública
La fibrilación auricular suele ser asintomática en sus primeras fases. Sin embargo, cuando aparecen señales como palpitaciones, dificultad para respirar, fatiga intensa o mareos, el daño puede estar avanzado. Entre el 25% y el 30% de los pacientes nunca presentan síntomas hasta enfrentar un evento grave como un infarto cerebral o una falla cardíaca.
El doctor Francisco Villegas, electrofisiólogo del Hospital San Vicente Fundación Medellín, advirtió que en Colombia la enfermedad podría afectar a más de 400.000 adultos mayores. “Aunque la genética y la edad son factores no modificables, sí existen riesgos prevenibles como la hipertensión, la obesidad, la diabetes, el tabaquismo o el consumo excesivo de alcohol. La clave está en detectarla a tiempo”, señaló.
Tecnología y manejo integral
El diagnóstico de la fibrilación auricular va más allá del electrocardiograma tradicional. Herramientas como el Holter o dispositivos implantables que registran la actividad cardíaca durante años permiten una detección precisa y oportuna.
En cuanto al tratamiento, la anticoagulación y la ablación por catéter son actualmente las terapias más efectivas para controlar la arritmia y reducir el riesgo de complicaciones. El Hospital San Vicente Fundación Medellín, con su Unidad de Electrofisiología de alta complejidad, lidera este abordaje integral con tasas de éxito superiores al 80%.
Un llamado a la prevención
La Organización Mundial de la Salud estima que más de 60 millones de personas viven con esta arritmia en el mundo, una cifra que crece con el envejecimiento poblacional. En este contexto, la prevención resulta vital: realizar actividad física moderada, llevar una dieta equilibrada, controlar los factores de riesgo y asistir a chequeos médicos periódicos después de los 60 años.
En el Día Mundial del Corazón, el Hospital San Vicente Fundación Medellín hace un llamado a no ignorar los síntomas y a buscar un diagnóstico temprano. Detectar y tratar la fibrilación auricular a tiempo puede salvar miles de vidas en Colombia.
















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