La cartelera cinematográfica nacional recibirá el 23 de julio uno de los títulos más esperados y visualmente ambiciosos de 2026: El Gran Viaje (Dandelion’s Odyssey). La película, dirigida por la cineasta japonesa-francesa Momoko Seto, promete sumergir al público en una experiencia hipnótica donde la animación digital, la fotografía macro y el time-lapse se fusionan para narrar la historia de cuatro semillas de diente de león que sobreviven a la devastación de la Tierra tras una catástrofe nuclear y emprenden una odisea cósmica en busca de un nuevo hogar.
Un fenómeno de la animación global
Tras su paso por los circuitos internacionales, la cinta se ha consolidado como un referente de la experimentación visual contemporánea. Su recorrido de éxito comenzó en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes 2025, donde fue galardonada con el Premio FIPRESCI, y continuó en el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy, obteniendo el Premio Paul Grimault.
La obra es el resultado de un proceso de investigación científica y técnica que llevó a la directora a realizar rodajes en Islandia, Francia y Japón, buscando capturar la esencia de lo microscópico. El Gran Viaje no intenta humanizar la naturaleza, sino, por el contrario, invitar al espectador a descubrir la complejidad del «universo secreto» que nos rodea.
«Quise contar una historia sobre el desarraigo, la errancia y la necesidad de encontrar un lugar donde echar raíces. Me interesaba mostrar toda la complejidad de la naturaleza, no hacer una representación estilizada o artificial, sino invitar al espectador a descubrir ese universo secreto y maravilloso que existe a nuestro alrededor», explica la directora Momoko Seto.
Una narrativa universal
Más allá de su propuesta técnica, la película dialoga con problemáticas actuales de gran relevancia social y ambiental. A través de una narrativa universal —carente de diálogos y apoyada exclusivamente en la fuerza de la imagen y el diseño sonoro inmersivo—, El Gran Viaje aborda temas como las migraciones ambientales, la crisis climática, la fragilidad de nuestro ecosistema y la esperanza ante escenarios extremos.
La película, distribuida en Colombia por Cinetopia, se perfila como un relato emocionante tanto para jóvenes como para adultos, demostrando que la forma de vida más pequeña puede convertirse en un símbolo potente del futuro.
El Gran Viaje es una invitación a la reflexión sobre la supervivencia y la transformación. Con una duración de 75 minutos, la obra se aleja de los moldes tradicionales de la animación para ofrecer un viaje sensorial que promete cautivar al público colombiano a partir de este 23 de julio.














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