Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en Colombia, con un 16,8 % de los fallecimientos en 2024. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta el 80 % de estas patologías podrían prevenirse adoptando hábitos de vida saludables, especialmente una nutrición adecuada.
El reto crece de cara al 2050, cuando la población mayor de 65 años alcanzará los 1.600 millones de personas en el mundo. Esta transición demográfica se relaciona con un incremento en la incidencia de enfermedades cardíacas, ya que el 81 % de los adultos que fallecen por estas patologías tienen más de 65 años.
La alianza Alimentación con Propósito, conformada por ocho organizaciones del sector salud, resalta que una dieta equilibrada ayuda a prevenir y controlar factores de riesgo como hipertensión, diabetes, obesidad y colesterol elevado. Además, una adecuada valoración nutricional puede mejorar la calidad de vida de quienes ya viven con estas condiciones.
Los especialistas también advierten que una mala alimentación prolongada puede deteriorar el músculo cardíaco y agravar la evolución de enfermedades, llegando incluso a causar caquexia cardíaca, caracterizada por pérdida de masa muscular y tejido graso.
Por ello, se recomienda acompañar la alimentación con actividad física regular, evitar el tabaco y moderar la ingesta de energía. En algunos casos, los Alimentos con Propósitos Médicos Especiales (APMES) representan una alternativa eficaz para pacientes con necesidades nutricionales específicas.
“Una nutrición adaptada a cada persona puede marcar la diferencia en la prevención y el tratamiento de las enfermedades del corazón, especialmente en adultos mayores”, señalan los líderes de la alianza.
Integrar la alimentación como eje central del cuidado cardiovascular no solo fortalece la salud individual, sino que también reduce la carga para el sistema sanitario.
















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