En una contundente operación contra la criminalidad organizada, la Policía Metropolitana de Cúcuta, bajo la estrategia nacional “Seguridad, Dignidad y Democracia”, logró la captura en flagrancia de tres hombres señalados de pertenecer a la peligrosa banda “AK-47”.
El operativo, liderado por unidades de la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN), se llevó a cabo mediante una diligencia de registro y allanamiento en el barrio Nuevo Escobal. Allí fueron detenidos Deivis Cortez, alias “Deivi”; Anthony Rojas, conocido como “El mono”; y Luis Vásquez, alias “Tazmania”.
Incautación de armas y estupefacientes
Durante el procedimiento judicial, las autoridades lograron sacar de circulación elementos de alta peligrosidad que estarían siendo utilizados para sembrar el terror en la zona de frontera:
- Armamento: Un revólver, dos pistolas calibre 9 milímetros y abundante munición.
- Narcóticos: Sustancias estupefacientes (marihuana) listas para su comercialización.
- Logística: Varios equipos celulares y dos motocicletas que presuntamente facilitaban la huida tras cometer delitos.
Vínculos con homicidios selectivos
Según las investigaciones adelantadas por la inteligencia policial, estos individuos estarían vinculados directamente con la ejecución de homicidios selectivos en el centro de Cúcuta. Los crímenes estarían motivados por la disputa del control territorial para el tráfico de drogas y otras rentas ilícitas.
Se estableció que Cortez y Rojas son de nacionalidad venezolana, mientras que Vásquez es colombiano. El arsenal incautado será sometido a estudios de balística forense para determinar si estas armas fueron disparadas en hechos de sangre ocurridos recientemente en el área metropolitana.
Directo a la cárcel
El coronel Libardo Fabio Ojeda Eraso, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, reafirmó el compromiso de la institución: “Continuaremos desplegando todas nuestras capacidades para desarticular estas estructuras. Estos resultados son parte del compromiso permanente con la seguridad de los cucuteños”.
Tras ser puestos a disposición de la URI de la Fiscalía, un juez de control de garantías les dictó medida de aseguramiento en centro penitenciario, donde deberán responder por los delitos de porte ilegal de armas de fuego y tráfico de estupefacientes.
La Policía Nacional reitera el llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier actividad sospechosa a través de la línea 123 o contactando a la patrulla de su zona, garantizando la reserva de la información.




















































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