Recibir un diagnóstico de cáncer en edad fértil no solo genera preocupación por la salud, sino también incertidumbre sobre la posibilidad de cumplir el sueño de la maternidad. En Colombia, el Instituto Nacional de Cancerología (INC) registra cerca de 9.873 nuevos casos de cáncer de mama cada año, una cifra que pone de relieve la importancia de hablar sobre la preservación de la fertilidad en mujeres jóvenes que enfrentan esta enfermedad.
Durante años, los tratamientos contra el cáncer —como la quimioterapia y la radioterapia— afectaban directamente los ovarios, reduciendo la reserva de óvulos y, en muchos casos, provocando infertilidad. Sin embargo, los avances científicos han abierto nuevas oportunidades para que las pacientes puedan conservar la posibilidad de ser madres.
Preservar la fertilidad: una decisión que puede cambiar vidas
Una de las técnicas más utilizadas actualmente es la congelación de óvulos, que permite almacenar los gametos antes de iniciar el tratamiento oncológico. Este procedimiento, que puede realizarse en un lapso de 10 a 14 días, se ha convertido en la opción más eficaz para mujeres que desean posponer la maternidad hasta después de su recuperación.
Para aquellas que necesitan comenzar la terapia de manera inmediata, la congelación de tejido ovárico representa una alternativa innovadora. En este procedimiento se extraen pequeños fragmentos del ovario antes del tratamiento y se conservan en nitrógeno líquido. Posteriormente, estos pueden reimplantarse para restaurar la función ovárica e incluso permitir embarazos naturales.
La oncología de precisión amplía las oportunidades
La oncología de precisión ha transformado la forma en que se aborda el cáncer y su impacto en la fertilidad. Gracias a tecnologías como los paneles genómicos y biomarcadores moleculares (NGS), los médicos pueden identificar el perfil genético de cada tumor y diseñar tratamientos personalizados. Esto permite reducir la toxicidad sobre los ovarios y preservar las capacidades reproductivas de las pacientes.
“Hoy podemos hablar de tratamientos más eficaces y menos agresivos, que no solo buscan salvar la vida, sino también conservar los sueños y proyectos de las mujeres. La oncología de precisión y la salud reproductiva deben ir de la mano”, señaló Susana Rasmussen, especialista técnica de Thermo Fisher Scientific.
La maternidad después del cáncer: una esperanza posible
Estudios internacionales refuerzan que concebir después de un diagnóstico de cáncer no solo es posible, sino que puede ser beneficioso. Una investigación publicada en el Journal of Clinical Oncology evidenció que las mujeres que quedaron embarazadas tras superar el cáncer de mama tuvieron mayor tiempo de supervivencia en comparación con quienes no lo hicieron, desmitificando la idea de que el embarazo incrementa el riesgo de recaída.
En Colombia, cada vez más clínicas de fertilidad integran servicios especializados de oncofertilidad, donde oncólogos y ginecólogos trabajan en conjunto para orientar a las pacientes y ofrecerles alternativas seguras y viables.
Un mensaje de esperanza en el Octubre Rosa
En el marco del Octubre Rosa, mes dedicado a la concienciación sobre el cáncer de mama, el mensaje es claro: el cáncer no significa el fin del sueño de ser madre. Gracias a la ciencia y la tecnología, las mujeres pueden hoy enfrentar la enfermedad con la esperanza de construir una familia en el futuro.
“Integrar soluciones de oncología de precisión y fertilidad es un paso clave hacia una medicina más humana. Significa mirar más allá del diagnóstico y pensar en la calidad de vida que sigue después del tratamiento”, concluyó Rasmussen.
El cáncer ya no es una sentencia de infertilidad. Con diagnóstico oportuno, acompañamiento médico especializado y los avances de la medicina personalizada, cada vez más mujeres logran no solo vencer la enfermedad, sino también hacer realidad su deseo de ser madres.
















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