El Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos (CRAC) avanza en su propósito de transformar vidas a través de su programa “Nadie sin Rehabilitar”, con el que promueve la inclusión de personas con discapacidad visual en varias regiones del país.
En Ocaña, Norte de Santander, 30 personas han sido beneficiadas en el último año, recibiendo apoyo en movilidad, lectoescritura braille, uso de tiflotecnología, habilidades para la vida diaria y acompañamiento psicosocial. Estas acciones han permitido que los beneficiarios fortalezcan su autonomía, retomen proyectos de vida y se integren de manera activa a la sociedad.
Gladys Lopera Restrepo, directora general del CRAC, destacó: “La rehabilitación no solo transforma a las personas, sino también a su entorno. Familias y comunidades enteras se benefician cuando alguien recupera su independencia y confianza”.
El modelo aplicado en Ocaña cuenta con respaldo de la Alcaldía municipal, lo que ha garantizado la pertinencia de los procesos y la continuidad en la atención. El CRAC, presente en 29 municipios del país, ha acompañado a más de 2.500 personas en procesos de rehabilitación durante el último año, consolidando su compromiso de que ninguna persona con discapacidad visual quede por fuera de estas oportunidades.
Con más de seis décadas de trayectoria, el CRAC proyecta ampliar su cobertura nacional mediante nuevas alianzas que permitan llegar a más comunidades vulnerables, reafirmando su misión de trabajar por la dignidad y la inclusión.
















Discussion about this post