Con el propósito de fortalecer la cooperación binacional en materia de salud pública, autoridades sanitarias de Colombia y Venezuela se dieron cita en el Consulado General de la República Bolivariana de Venezuela en Cúcuta, en una reunión técnica enfocada en el abordaje conjunto de enfermedades endémicas que impactan directamente a las comunidades fronterizas.
La jornada, que reunió a delegaciones del Estado Táchira, los municipios venezolanos Bolívar y Pedro María Ureña, la Gobernación de Norte de Santander, el Instituto Departamental de Salud (IDS), la Alcaldía de Cúcuta y Migración Colombia, tuvo como objetivo principal establecer mecanismos efectivos de cooperación en vigilancia epidemiológica, diagnóstico y tratamiento de enfermedades como fiebre amarilla, tuberculosis y malaria.

Diagnóstico conjunto, una prioridad para la frontera
Durante el encuentro se analizaron datos epidemiológicos actualizados, se identificaron brechas en los sistemas de vigilancia y se propusieron estrategias comunes para una respuesta más eficaz ante posibles brotes. Uno de los focos más importantes fue la necesidad de garantizar el acceso a la vacunación en zonas rurales y de difícil acceso, así como en los puntos fronterizos de mayor tránsito.
“Uno de los aspectos destacados fue el compromiso de ambos países para garantizar el acceso continuo a la vacunación, tanto en los puestos de sanidad portuaria como en áreas rurales, haciendo énfasis en la fiebre amarilla y su vigilancia a través de la población de primates como indicador temprano de riesgo”, explicó la secretaria de Salud de Cúcuta, Taiz del Pilar Ortega.
En el caso de la tuberculosis, las autoridades coincidieron en la urgencia de mejorar el diagnóstico oportuno mediante la implementación de pruebas moleculares y el fortalecimiento de la red de laboratorios en ambos países. También se discutió la relevancia de mantener un flujo constante de información entre las entidades sanitarias, como herramienta fundamental para una respuesta binacional rápida y efectiva.
Compromisos conjuntos por una frontera más saludable
Como resultado de la reunión, se establecieron varios compromisos entre las instituciones participantes, orientados a crear una red de colaboración técnica permanente que permita evaluar periódicamente los avances y coordinar nuevas acciones de manera sistemática:
- Disponibilidad del Consulado General de Venezuela como sede para futuras reuniones técnicas y procesos de formación binacional.
- Intercambio oficial de resultados de laboratorio, especialmente en casos sospechosos de enfermedades de notificación obligatoria.
- Suministro de suero antiofídico por parte de Corposalud-Táchira en casos de emergencia identificados en la zona de frontera.
- Reuniones periódicas cada dos meses para revisar avances y adaptar estrategias según el comportamiento epidemiológico de la región.
Estos compromisos no solo consolidan un marco de actuación conjunta, sino que refuerzan la confianza institucional entre las partes, en un contexto donde las dinámicas migratorias y la alta movilidad de la población requieren soluciones sanitarias ágiles y coordinadas.
Un nuevo capítulo en la salud binacional
Este espacio de diálogo técnico marca un punto de partida para la creación de una agenda sanitaria compartida que priorice la prevención, la detección temprana y el tratamiento integral de enfermedades transmisibles que siguen siendo una amenaza para ambas poblaciones.
“Este es el inicio de un trabajo articulado y constante entre ambos países, con compromisos claros en vacunación, diagnóstico y coordinación. Es un paso fundamental para proteger la salud de la comunidad colombo-venezolana que convive diariamente en esta región”, señaló la secretaria Ortega.
La jornada también representó un gesto de voluntad política y técnica para superar las barreras geográficas, administrativas y logísticas que durante años han dificultado la atención oportuna en salud a la población fronteriza. El uso compartido de recursos, la complementariedad de servicios y el reconocimiento mutuo de capacidades técnicas son ahora elementos clave en la nueva fase de colaboración binacional.
Desafíos persistentes
A pesar de los avances, las autoridades reconocieron que persisten desafíos importantes, entre ellos:
- La movilidad irregular de población migrante, que dificulta los esquemas de vacunación completa.
- La alta incidencia de enfermedades como malaria en zonas rurales del Catatumbo y el sur del Táchira.
- La debilidad de algunas redes de vigilancia comunitaria, fundamentales para la detección temprana de casos.
- Las limitaciones presupuestales y logísticas, especialmente en los municipios con menos acceso a tecnología de diagnóstico.
Sin embargo, la articulación entre las instituciones abre la puerta a soluciones más integrales, como campañas conjuntas de prevención, brigadas binacionales de salud, planes de contingencia para brotes y la implementación de rutas de atención transfronterizas.
Una frontera resiliente es una frontera saludable
El encuentro dejó en evidencia que los desafíos sanitarios de la región solo pueden enfrentarse desde la colaboración estrecha entre Colombia y Venezuela, entendiendo que la salud no reconoce fronteras cuando se trata de salvar vidas.
Desde la Secretaría de Salud de Cúcuta y sus homólogos venezolanos, el compromiso es claro: construir un modelo de salud binacional capaz de responder de manera efectiva, humana y coordinada a las necesidades de quienes viven y transitan por la frontera.
Con la realización periódica de estos espacios técnicos y la implementación de los acuerdos alcanzados, se da un paso firme hacia una frontera más resiliente, preparada y comprometida con el derecho a la salud para todos.
















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