El próximo 16 de agosto vence el plazo para que los afiliados a los fondos privados de cesantías definan en qué portafolio desean administrar sus recursos: corto plazo o largo plazo. La elección debe responder al uso proyectado de este ahorro y a los objetivos financieros de cada trabajador.
Los fondos de cesantías ofrecen dos modalidades:
- Portafolio de corto plazo: orientado a quienes planean retirar sus cesantías poco después de la consignación. Protege el capital mediante inversiones conservadoras y es ideal para pagos menores a un año, como impuestos o matrículas académicas.
- Portafolio de largo plazo: diseñado para quienes pueden conservar sus recursos por más de un año. Busca crecimiento del capital para respaldar metas como la compra de vivienda, estudios superiores o protección frente a periodos de desempleo.
Los afiliados pueden dividir su ahorro entre ambos portafolios o concentrarlo en uno solo, según sus necesidades. Si no se realiza una elección, los recursos consignados en febrero serán asignados automáticamente al portafolio de corto plazo y, después del 16 de agosto, trasladados al de largo plazo.
Desde Porvenir recomiendan mantener los recursos en un portafolio de largo plazo si no se requiere un uso inmediato, ya que este ahorro es clave para la estabilidad financiera y la planificación a futuro.
















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