En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, la industria plástica colombiana celebra avances significativos en sostenibilidad, impulsados por nuevas tecnologías, normativas ambientales y una creciente conciencia colectiva. Desde la entrada en vigencia de la Ley 2232 de 2022, que regula productos plásticos de un solo uso, el sector ha invertido más de US$150 millones en procesos de reciclaje e innovación para mitigar su impacto ambiental.
Más reciclaje, menos residuos
En los últimos cuatro años, estas inversiones han permitido ampliar en 90.000 toneladas la capacidad de procesamiento de residuos plásticos, alcanzando un total de 500.000 toneladas recicladas anualmente. Este progreso es clave para el fortalecimiento de la economía circular en Colombia.
Daniel Mitchell, presidente de Acoplásticos, señaló que “la industria está viviendo una transformación sin precedentes, con un auge en tecnologías que permiten darle nueva vida al plástico y reducir su huella ecológica”.
Tecnologías emergentes que están cambiando el juego
Entre las innovaciones más relevantes se encuentra el reciclaje químico, que permite descomponer los plásticos en sus componentes base para fabricar nuevos productos de alta calidad. Colombia es, junto con Brasil, uno de los pocos países latinoamericanos con plantas activas en esta tecnología.
Por su parte, el reciclaje mecánico sigue ganando terreno. Empresas como Esenttia, Enka, Plastilene y Reciclapet han inaugurado o ampliado plantas que hoy recuperan millones de botellas y residuos diariamente. Esenttia opera en Tocancipá, Enka en Medellín y Reciclapet en Cauca, demostrando que la innovación también está descentralizada.
Nuevos productos, nuevas soluciones
Empresas como Glasst han desarrollado recubrimientos biodegradables para proteger materiales de construcción, mientras SMI y Polyrec producen resinas PET grado alimenticio con materiales 100% reciclados, ideales para botellas y empaques.
Además, los consumidores también han cambiado sus hábitos. Tras la entrada en vigencia de la Ley 2232 en julio de 2024, el uso de bolsas plásticas en puntos de pago se redujo en un 62% en el mercado formal. Esto ha impulsado el uso de alternativas reutilizables y biodegradables.
Un modelo a seguir en América Latina
La transformación de la industria no solo beneficia al medio ambiente, sino que también posiciona a Colombia como un referente regional. “Las cadenas productivas del plástico colombiano se están consolidando como líderes en economía circular y sostenibilidad”, afirmó Mitchell.
Este nuevo panorama demuestra que con voluntad, regulación y tecnología, es posible reinventar un sector tradicionalmente señalado por su impacto ambiental. El reto ahora está en seguir escalando estas soluciones para que lleguen a todos los rincones del país
















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