En una contundente maniobra operacional que evitó una tragedia en la compleja región del Catatumbo, tropas de la Trigésima Brigada del Ejército Nacional lograron frustrar una acción terrorista a gran escala en jurisdicción del municipio de Hacarí, al norte del departamento.
La exitosa operación militar, coordinada mediante labores previas de inteligencia, permitió la ubicación y posterior neutralización de 10 medios de lanzamiento de artefactos explosivos improvisados (AEI), estructuras artesanales tipo «rampa» que habían sido instaladas de forma estratégica por integrantes del Frente de Guerra Nororiental del ELN con el objetivo de atentar contra la Fuerza Pública y la población civil.
Vigilancia con drones en la vereda El Molino
El despliegue de las unidades se concentró en la vereda El Molino, área rural de Hacarí. El éxito de la misión radicó en la combinación de información en tiempo real suministrada por la Red de Participación Ciudadana y el uso avanzado de tecnología militar de punta.
A través de misiones de reconocimiento nocturno y el empleo de Sistemas Aéreos No Tripulados (UAS por sus siglas en inglés), los operadores de drones militares identificaron los puntos exactos de coordenadas donde el grupo ilegal había ensamblado las lanzaderas. Según detalló el comando de la unidad, estas estructuras apuntaban directamente hacia la Base Táctica Intermedia instalada en esta zona del departamento, considerada un corredor estratégico para las operaciones de control institucional.
Uso de armas no convencionales e infracción al DIH
Tras asegurar el perímetro bajo estrictos protocolos de seguridad y con el apoyo de técnicos especializados en desactivación de explosivos, las unidades procedieron a la destrucción controlada de los 10 medios de lanzamiento y el material bélico asociado, evitando daños colaterales a las fincas y viviendas campesinas aledañas.
Con este resultado, el Ejército Nacional rechazó y denunció de manera categórica el uso recurrente de estos métodos de guerra no convencionales por parte de los grupos al margen de la ley. Al tratarse de armas rústicas que carecen de sistemas de guía o precisión, su activación genera efectos indiscriminados que infringen gravemente los tratados del Derecho Internacional Humanitario (DIH) y ponen en riesgo de muerte o mutilación a los campesinos que transitan por las zonas rurales.
La Trigésima Brigada ratificó que mantendrá las operaciones ofensivas en toda la provincia de Ocaña y la zona del Catatumbo. Asimismo, reiteró la invitación a la ciudadanía a denunciar de forma anónima cualquier movimiento sospechoso o la presencia de elementos extraños en los caminos a través de la línea gratuita 107, blindando la seguridad del territorio mediante la cooperación ciudadana.




















































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