Cifras globales alertan sobre la inactividad física, mientras expertos señalan que una buena alimentación combinada con ejercicio es clave para una vida saludable.
Bogotá, mayo de 2025 — La actividad física y la nutrición balanceada no son solo pilares de una buena condición física, sino una fórmula indispensable para lograr el bienestar integral. Así lo afirma la licenciada en Nutrición y Dietética, Fabiana Cremer, integrante del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife, quien señala que el cuerpo y la mente funcionan mejor cuando se alinean hábitos saludables.
Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 31% de los adultos y el alarmante 80% de los adolescentes a nivel mundial no hacen suficiente actividad física. Esto incrementa el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes, el cáncer y los problemas cardiovasculares. La situación es aún más crítica entre las adolescentes, de las cuales un 85% no alcanza los niveles mínimos de ejercicio recomendados.
¿Cuánto ejercicio se necesita?
La OMS recomienda al menos 150 minutos de actividad moderada a la semana. “Sugerimos distribuir el ejercicio en sesiones diarias de 20 o 30 minutos. Caminar, nadar, trotar o hacer cualquier ejercicio aeróbico puede tener un gran impacto en la salud física y mental”, explica Cremer.
Los beneficios no son solo físicos. La actividad regular mejora el estado de ánimo, disminuye la ansiedad y la depresión, y protege contra enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson. Además, fomenta vínculos sociales y refuerza valores como la resiliencia y el trabajo en equipo.
Nutrición: el combustible del cuerpo
El acompañamiento nutricional es vital para quienes practican ejercicio, ya sea de forma recreativa o profesional. De acuerdo con Cremer, “una dieta personalizada aporta energía, favorece la recuperación muscular, fortalece el sistema inmunológico y mejora el rendimiento”.
Entre los aspectos esenciales que deben tenerse en cuenta están:
- Energía adecuada, según los objetivos individuales.
- Carbohidratos, como principal fuente energética.
- Grasas saludables, necesarias para el metabolismo.
- Proteínas, que ayudan a reparar y construir músculo.
- Vitaminas y minerales, clave para la función inmunológica y metabólica.
- Hidratación constante, esencial para el funcionamiento del cuerpo.
- Suplementación responsable, como apoyo específico cuando sea necesario.
Malnutrición: dos caras de la misma moneda
Actualmente, el mundo enfrenta un doble desafío: la desnutrición y el sobrepeso. En 2022, 390 millones de adultos presentaban bajo peso, mientras que 2.500 millones vivían con sobrepeso u obesidad. Ambas condiciones comprometen la salud y aumentan la vulnerabilidad a enfermedades.
“Promover el bienestar requiere una mirada integral: buena alimentación, ejercicio constante, hidratación y, si es preciso, suplementación”, concluye Cremer. Adoptar estos hábitos puede marcar la diferencia no solo en el rendimiento físico, sino también en la calidad de vida a cualquier edad.
















Discussion about this post