El Gobierno Nacional, mediante el Decreto 0062 del 24 de enero de 2025, ha declarado el estado de conmoción interior en la región del Catatumbo, el área metropolitana de Cúcuta y los municipios de Río de Oro y González en el departamento del Cesar. Esta medida, con una duración inicial de 90 días, busca hacer frente a la grave crisis de orden público que afecta a estas zonas.
La decisión se produce tras una escalada de violencia en el Catatumbo, donde enfrentamientos entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidencias de las FARC han dejado al menos 80 muertos y más de 11.000 desplazados, según informes recientes.
El presidente Gustavo Petro, al firmar el decreto, enfatizó la necesidad de medidas excepcionales para restaurar el orden y proteger a la población civil. El estado de conmoción interior permite al Ejecutivo tomar decisiones sin la intermediación del Congreso, con el objetivo de responder de manera efectiva a situaciones que amenazan la estabilidad institucional y la seguridad del Estado.
El Decreto 0062 establece que la medida se aplicará en los siguientes territorios:
- Región del Catatumbo, en el nororiente de Norte de Santander, que incluye los municipios de Ocaña, Ábrego, El Carmen, Convención, Teorama, San Calixto, Hacarí, La Playa, El Tarra, Tibú y Sardinata, así como los resguardos indígenas Motilón Barí y Catalaura La Gabarra.
- Área metropolitana de Cúcuta, comprendida por Cúcuta y los municipios de Villa del Rosario, Los Patios, El Zulia, San Cayetano y Puerto Santander.
- Municipios de Río de Oro y González en el departamento del Cesar.
La situación en el Catatumbo se ha deteriorado rápidamente en las últimas semanas. Informes de organizaciones humanitarias y medios de comunicación han documentado escenas de violencia extrema, incluyendo cadáveres y cuerpos mutilados en las calles y selvas de la región. Los enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las FARC han involucrado combates abiertos y asesinatos selectivos, generando terror entre la población local.
Además de las víctimas mortales, la violencia ha provocado el desplazamiento masivo de comunidades enteras. Se estima que más de 11.000 personas han huido de sus hogares, buscando refugio en zonas más seguras, incluyendo territorio venezolano. Este desplazamiento forzado ha generado una crisis humanitaria que desborda la capacidad de respuesta de las autoridades locales y nacionales.
El gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, ha calificado la situación como «alarmante» y ha solicitado el apoyo del Gobierno Nacional para atender la emergencia. «Estamos enfrentando una de las peores crisis de seguridad y humanitarias de nuestra historia reciente. Es imperativo que el Estado actúe de manera decidida para proteger a nuestra población», afirmó Villamizar en una reciente rueda de prensa.
La declaración del estado de conmoción interior implica la implementación de medidas especiales, que pueden incluir restricciones a la movilidad, censura de medios de comunicación, detenciones sin orden judicial y otras acciones destinadas
















Discussion about this post