Luego de la derrota por 1-0 contra España en la final del Mundial 2026, Lionel Messi y otros destacados jugadores de la selección argentina decidieron no regresar inmediatamente al país. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) informó que Messi, junto a nueve compañeros, permanecerán en Estados Unidos, donde algunos buscarán incorporarse a sus respectivos clubes, mientras que otros están en busca de sus merecidas vacaciones.
De esta forma, Messi se une a su compañero de equipo Rodrigo De Paul, junto con otros futbolistas como Julián Álvarez, Nahuel Molina y Juan Musso, quienes también optaron por no viajar con la delegación que parte de vuelta a Buenos Aires. Entre los otros jugadores que se quedan destacan Enzo Fernández, Lautaro Martínez, Nicolás Paz, Gerónimo Rulli y Cristian Romero. La AFA había anticipado este movimiento en un comunicado, donde explicaba que algunos integrantes del plantel tomarían diferentes caminos tras el subcampeonato.
La reacción mundial ante la derrota fue intensa, con una ola de cobertura mediática que destacaba la actuación del equipo español, alabando su victoria como «una de las más merecidas». A pesar de la tristeza que dejó la derrota, se generó una gran ola de apoyo popular hacia la selección argentina, con miles de aficionados que salieron a las calles para expresar su gratitud por el esfuerzo del equipo nacional.
El presidente argentino, Javier Milei, ofreció un enfoque positivo a la situación al declarar que se determinará un feriado nacional el día en que la selección decida celebrar su regreso, sea cual sea la ocasión. Esto resalta la conexión emocional que la selección genera en el pueblo argentino a pesar de no haber obtenido el título mundial esta vez.
Mientras tanto, la AFA ha tomado medidas para facilitar el regreso del equipo, suspendiendo partidos de fútbol programados en las ligas nacionales para asegurar que la atención se centre en la selección. La planificación de festejos continuará, aunque se ha dejado en manos de los jugadores y del cuerpo técnico decidir cuándo y cómo se llevará a cabo dicha celebración.
A pesar de la tristeza por la derrota sufrida en la final, el sentimiento de orgullo y apoyo hacia el equipo nacional sigue inquebrantable. Los jugadores recibirán un cálido recibimiento una vez que regresen, reforzando la idea de que el fútbol, más allá de los resultados, une a un país. La semana que comienza será crucial para definir los próximos pasos de la selección y cómo se vivirán los festejos de agradecimiento por parte de la afición.
En conclusión, aunque el desafío de alcanzar el bicampeonato no se logró, la ilusión y el vínculo del pueblo argentino con su selección se mantienen intactos, dejando abierta la puerta para futuras victorias y celebraciones en el futuro.
















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