En un contexto donde la temporada de fin de año suele ser sinónimo de extenuantes jornadas laborales, la multinacional de calzado Bata ha dado un giro disruptivo a las dinámicas de contratación en Colombia. Mientras que en 2024 la Asociación Colombiana de Empresas de Servicios Temporales (Acoset) reportó más de 30.000 vacantes temporales para sostener el comercio, Bata decidió enfocar sus recursos en devolverle a los trabajadores lo más valioso: el tiempo.
El cargo de «Navideño Oficial»
La iniciativa comenzó con una convocatoria que atrajo a cientos de postulantes que esperaban ocupar cargos operativos o comerciales. Sin embargo, la sorpresa llegó con la selección de los «Navideños Oficiales». Estos ciudadanos no fueron contratados para gestionar inventarios o ventas, sino que recibieron una remuneración formal con el único objetivo de vivir experiencias familiares que antes debían postergar, como cenas navideñas y recorridos por los alumbrados de la ciudad.
«En Bata, creímos que la Navidad era un tiempo para el reencuentro, la alegría y la creación de recuerdos imborrables; sin embargo, miles de colombianos trabajaron más que nunca justo cuando deberían estar celebrando. Con esta campaña quisimos devolverles tiempo y convertir en trabajo lo que siempre habían postergado», afirmó Carolina Tejada, Gerente de Marketing de Bata Colombia.
Impacto en la vida real
La campaña no solo entregó calzado para los seleccionados y sus allegados, sino que impactó historias de vida profundas. Casos como el de Florisel, quien pudo dedicarse plenamente al cuidado de su padre; Mónica, que logró reunir a todo su núcleo familiar; y Joan, quien disfrutó de tiempo exclusivo con sus dos hijas, ejemplifican el propósito de la marca por conectar con la realidad de la clase trabajadora urbana.
Esta estrategia posiciona a Bata no solo como un referente de consumo, sino como una institución consciente del bienestar emocional de sus clientes y colaboradores en la época más significativa del año.















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