El mundo de las citas está lleno de reglas no escritas y expectativas. Por ejemplo, una chica no debería llamar la primera vez o un hombre siempre debe pagar la cita. Estas y otras nociones establecidas sobre cómo deben comportarse hombres y mujeres a menudo obstaculizan el desarrollo de relaciones genuinas. Actúan como barreras invisibles que nos previenen de conocer a la otra persona tal y como es. Cómo influyen los estereotipos en nuestro comportamiento y qué podemos hacer al respecto, vamos a analizarlo.
¿Qué estereotipos existen?
Tal vez el estereotipo más común es el que dice que “un hombre debe dar el primer paso”. Se cree que la iniciativa debe venir siempre del hombre: es el que pide una cita, llama primero y da el primer beso. Sin embargo, este estereotipo pone una gran presión sobre los hombres, quienes, igual que las mujeres, pueden ser indecisos o tímidos. Muchas conexiones nunca ocurren porque la mujer está esperando ese primer paso del hombre que le gusta y no quiere parecer demasiado agresiva o “fácil”.
Otro estereotipo común es el que dice que “un verdadero hombre siempre paga”. Este estereotipo crea situaciones incómodas. Imagina: la primera cita está llegando a su final, el camarero trae la cuenta y se produce una incómoda pausa. La mujer espera que pague el hombre, simplemente porque “es así”. Mientras tanto, el hombre piensa que podrían compartir el coste. Como resultado, el estereotipo de “el hombre debería…” arruina la impresión general sobre la velada.
También hay estereotipos sobre las mujeres. Por ejemplo, es común creer que una mujer debería parecer inalcanzable para que el hombre se interese en ella. Sin embargo, en muchas ocasiones, “hacerse la dura” desemboca en situaciones donde una atracción mutua nunca se convertirá en una relación. Ella pretende que no le gusta el hombre tanto (incluso si no es el caso) y él interpreta la “frialdad” de forma literal y deja de tomar la iniciativa.
Otro estereotipo común sobre las mujeres es que la mujer “debe ser indefensa”. Bajo la presión social, las mujeres dudar si compartir sus éxitos por miedo a “asustar” al hombre. Por otro lado, los hombres no suelen estar preparados para tener una relación con una mujer independiente.
Estereotipos: ¿barrera o motor de cambio?
El principal problema de los estereotipos es que no solo existen en nuestras mentes, también influencian nuestro comportamiento. En vez de comunicarnos con naturalidad, seguimos reglas: cuándo enviar un mensaje de texto, qué decir, cuánto esperar antes de responder. Como resultado, una cita se convierte en un juego de ajedrez, donde ganar requiere calcular cada movimiento. ¿Hay espacio para el amor? Probablemente no.
Otro problema de los estereotipos es que amplifican el miedo al rechazo. La gente empieza a pensar que no se ajustan a la imagen de la pareja ideal. Por eso, llegan a preferir no conocer a gente nueva para enviar los fracasos.
Además, los estereotipos nos conducen a centrarnos más en el “envoltorio” que en el contenido. Los hombres se obsesionan con la apariencia mientras que la mujer presta atención al estatus social. Como resultado, les cuesta encontrar pareja porque están guiados por una imagen idealizada que simplemente puede no existir en la realidad. Tras algunas citas sin éxito, se desilusionan y dejan de buscar una relación.
Los estereotipos también conllevan conflictos internos. Una persona se debate entre los prejuicios y los valores modernos. Por ejemplo, una mujer puede tener el deseo de tomar la iniciativa. Sin embargo, tiene miedo a dar el primer paso porque le preocupa que su asertividad ahuyente al hombre.
¿Es posible evitar las trampas creadas por los estereotipos cuando ligamos en Internet?
Mucha gente aún cree que ligar en Internet “no es serio” y es “solo para relaciones esporádicas”. También existe la opinión de que nunca vas a conocer realmente a alguien que está al otro lado de la pantalla.
Pero ligar en Internet puede ser incluso más efectivo que los métodos tradicionales: en el trabajo o en algún lugar de la ciudad. Los servicios de citas en Internet ayudan a superar varias barreras:
- Es más fácil dar el primer paso. Simplemente haz swipe a la derecha o envía un mensaje.
- Es más fácil superar el miedo al rechazo porque ese rechazo en Internet es menos doloroso que en la vida real.
- Menor presión social. Mucha gente es tímida a la hora de conocer gente nueva en compañía de amigos o en lugares públicos, por miedo a que se les juzgue o a atraer atención no deseada. Esta presión no existe en Internet.
Además, ligando en Internet puedes encontrar rápidamente gente con tus mismos intereses y aficiones sin tener que perder tiempo en gente con la que no tienes nada en común. Los perfiles y los filtros de búsqueda te permiten encontrar gente que comparte tus aficiones, valores, visión de la vida y demás.
Los servicios, como videochat con chicas CooMeet.chat, resuelven el principal problema de los sitios tradicionales de citas: las dudas sobre la veracidad de la persona con la que estás hablando. Cuando te comunicas a través de un video chat con chicas, puedes verlas, oír sus voces y ver cómo reaccionan a tus palabras. A su vez, os estáis conociendo en un ambiente cómodo. En un videochat en Internet, es más fácil ser tú mismo sin tener que cumplir con las expectativas de la otra persona. Y si la conversación no va como te gustaría, simplemente haz clic en el botón “Siguiente” y el sistema te conectará con alguien nuevo.
Muchas parejas que inicialmente se conocieron en un chat de video al azar han creado relaciones de pareja en la vida real. Esto es otra prueba más de que ligar en Internet no es serio ni prometedor no es más que un estereotipo.
¿Cómo evitar la influencia de los estereotipos?
Tendemos a seguir las reglas establecidas, incluso cuando comprendemos que solo complican nuestras vidas. Por eso, el primer paso es hacer un análisis personal. Pregúntate qué condiciona tu comportamiento en una cita: ¿tus deseos reales o los estereotipos impuestos por la sociedad?
Confía en tus sentimientos en vez de seguir reglas a ciegas. Si quieres ser el primero en escribir, hazlo; si quieres compartir la cuenta del restaurante, dilo. Intenta apartarte de las normas usuales y dale una oportunidad a la gente que no encaja con los criterios establecidos. No descartes a alguien en base a juicios estereotipados como “Es demasiado sentimental para ser un hombre” o “Esta chica tiene demasiada ambición”. Aborda las “reglas” de las citas con sentido del humor.
Y no te olvides de que no existen reglas universales que funcionan para todas las parejas. Lo que no es aceptable para algunos puede ser lo normal para otros. Así, no intentes seguir las reglas de otros, escucha a tu corazón.
















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