La crisis humanitaria en la región del Catatumbo ha alcanzado niveles críticos. Según el más reciente balance de Acción contra el Hambre, esta zona de Norte de Santander representó más del 89% del total de personas desplazadas a nivel nacional durante el año 2025. La persistencia del conflicto armado y los desastres naturales han obligado a miles de familias a abandonar sus hogares o a permanecer confinadas bajo condiciones precarias.




Respuesta integral en zonas de difícil acceso
Ante este panorama, Acción contra el Hambre, en colaboración con diversas entidades comunitarias, ha desplegado una estrategia de atención integral enfocada en las poblaciones más vulnerables, especialmente mujeres, niños, niñas y comunidades étnicas.
Desde 2023, la organización ha logrado atender a más de 302.000 personas en todo el país, priorizando regiones como Chocó, Nariño, La Guajira y, de manera urgente, Norte de Santander. Las intervenciones se centran en:
- Seguridad alimentaria y nutrición: Entrega de kits de alimentos y suplementos para combatir la malnutrición en menores.
- Agua y Saneamiento (WASH): Mejora del acceso a agua segura y condiciones de higiene en asentamientos temporales.
- Salud y Protección: Asistencia sanitaria básica y apoyo psicosocial para víctimas del desplazamiento.
El impacto humano del desplazamiento
La organización destaca que el desplazamiento no es solo una cifra, sino una interrupción drástica de la vida y la seguridad de las familias rurales.
“El 19 de enero de este año, mientras cocinaba, comenzó el desplazamiento. Me dijeron que debía salir por seguridad, por el bienestar de mi hijo. Éramos más de cien personas: bebés, mujeres embarazadas… Era mi segundo desplazamiento y no quería seguir esa cadena” — Testimonio de una mujer desplazada en el Catatumbo.
Fortaleciendo la resiliencia local
A pesar de las barreras de acceso y la complejidad del entorno, las intervenciones han permitido mejorar las condiciones mínimas de vida en alojamientos temporales durante los puntos más críticos de la emergencia. El objetivo principal sigue siendo fortalecer la resiliencia de las comunidades para que puedan recuperar su autonomía y acceder a servicios básicos de manera sostenida.
Acción contra el Hambre, con más de 25 años de presencia en Colombia, reafirma su compromiso de salvar vidas y construir capacidades locales en las zonas donde la asistencia humanitaria es la única línea de defensa para la población civil.
















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