Del 28 de marzo al 5 de abril, la capital colombiana se vestirá de gala para recibir una nueva edición del WTA 250, el torneo de tenis femenino más importante de la región y el primero de la temporada sobre polvo de ladrillo. Este año, el certamen que se disputa en el Country Club de Bogotá contará con un aliado estratégico de talla mundial: Mercedes-Benz, que debuta como patrocinador oficial exclusivo del sector automotriz.
La alianza entre la WTA y la estrella alemana, que inicia formalmente este 2026, busca elevar la experiencia de los torneos categorías 1000, 500 y 250, promoviendo el empoderamiento femenino y la excelencia deportiva. “Esta unión refleja una visión compartida de abrir espacios y conectar con nuevas audiencias”, afirmó Marcel Dereix, brand manager de Inchcape Mercedes-Benz Colombia.
Camila Osorio: El sueño del tetracampeonato
El torneo, históricamente conocido como la Copa Colsanitas, llega en un momento estelar para el tenis local. Colombia es el país más laureado en este certamen con ocho títulos, y todas las miradas están puestas en Camila Osorio, quien tras coronarse en 2021, 2024 y 2025, regresa a las canchas bogotanas en busca de su cuarto trofeo consecutivo. Junto a ella, figuras como Emiliana Arango, Yuliana Lizarazo y María Paulina Pérez ratifican el gran momento que atraviesa el tenis femenino colombiano.
Una experiencia premium para los aficionados
Más allá de la competencia en el campo, Mercedes-Benz transformará el evento en una experiencia integral. Los asistentes podrán disfrutar de:
- Zona de Test Drive: Para conocer los últimos modelos de la marca alemana.
- Actividades interactivas: Espacios donde los fans podrán «firmar como una jugadora profesional».
- Obsequios exclusivos: Dinámicas y activaciones de marca diseñadas para conectar con el público.
Bogotá: Parada clave en la ruta a Roland Garros
La importancia de Bogotá en el calendario internacional es estratégica. El circuito llega a Colombia tras el «Sunshine Double» (Indian Wells y Miami) en superficie dura, marcando el inicio de la transición al polvo de ladrillo. Después de su paso por la capital colombiana, las jugadoras partirán hacia la gira europea (Stuttgart, Madrid y Roma), que sirve como antesala al Grand Slam de Roland Garros.
Con este respaldo, el WTA 250 de Bogotá no solo fortalece su legado de cuatro décadas, sino que se consolida como una plataforma de inspiración para las nuevas generaciones de deportistas en América Latina.
















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