La participación política juvenil en Colombia presenta una paradoja fascinante. Por un lado, la Registraduría reportó que en las pasadas elecciones de Consejos de Juventud votaron más de 1,5 millones de jóvenes, un aumento del 18,44% frente a 2021. Sin embargo, en las grandes citas electorales, la distancia entre las juventudes y las instituciones sigue siendo una brecha profunda y difícil de cerrar.
Para Aura Natalia Pineda Sáenz, directora de la Licenciatura en Ciencias Sociales de Areandina, este fenómeno no responde a una falta de interés, sino a tres factores estructurales: la erosión política, los déficits de comunicación territorial y una pedagogía deficiente sobre el funcionamiento del Estado.
El aula: ¿Formación real o ritual decorativo?
La desconexión comienza mucho antes de cumplir los 18 años. Aunque la Constitución de 1991 promueve el gobierno escolar, Pineda advierte que estos espacios se han convertido en ejercicios meramente formales. «Se eligen representantes, pero no hay incidencia real. Los jóvenes aprenden que participar es una formalidad, no una herramienta para influir en temas de empleo, educación o transporte», explica la académica.
El reto del ecosistema digital y las «Fake News»
Con 36,8 millones de usuarios de redes sociales en el país, la información política circula hoy por TikTok, Instagram y X. El riesgo no es solo la desinformación, sino la formación de opiniones basadas en fragmentos virales cargados de polarización y odio, sin contexto ni contraste.
Ante este panorama, y de cara a los retos electorales de 2026, los expertos de Areandina proponen una guía para que el voto joven sea realmente informado:
Guía para decidir mejor antes de marcar el tarjetón
- Del clip al programa: No se quede con la frase de campaña o el video de 15 segundos. Revise los programas de gobierno. Allí es donde se encuentra el diagnóstico real del país y la viabilidad de las soluciones planteadas.
- Trazabilidad del candidato: Investigue la coherencia. ¿Lo que promete hoy coincide con sus acciones pasadas en cargos públicos o liderazgos previos? La experiencia y la gestión anterior son el mejor predictor del futuro.
- Verificación obligatoria: Antes de compartir, contraste. Utilice herramientas como Fact Check Explorer o EFE Verifica. Detectar señales de alerta como titulares alarmistas, mala sincronización labial en videos (deepfakes) o audios sin fuente es vital para la higiene democrática.
Más allá de las urnas
La participación no termina en el tarjetón. Los jóvenes cuentan con rutas de incidencia permanente como veedurías ciudadanas, consejos de juventud y movimientos estudiantiles. La tarea pendiente para Colombia es conectar esa energía de movilización con mecanismos reales de control y seguimiento al poder.
«Gestionar la democracia no es solo votar, es asegurar que esa capacidad de movilización se traduzca en decisiones que transformen el territorio», concluye Pineda.
















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