Hablar de nutrición en la actualidad implica abordar una realidad compleja que va mucho más allá del simple acto de comer. Factores económicos, tradiciones culturales y los acelerados estilos de vida urbanos influyen de manera directa en la forma en que las personas se alimentan, impactando su salud, longevidad y bienestar en cada etapa del desarrollo humano.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la nutrición es el pilar fundamental que determina cómo los individuos asimilan los nutrientes según las necesidades biológicas de su organismo. En este contexto, y con motivo del Día Mundial de la Nutrición que se celebra este 28 de mayo, expertos del sector salud comparten claves prácticas para fomentar entornos alimentarios más balanceados desde el hogar.
El plato equilibrado ante los desafíos económicos
El diseño de una rutina alimentaria equilibrada es la primera línea de defensa para mantener una buena salud general. La OMS recomienda de manera estricta el consumo de al menos cinco porciones de frutas y verduras al día. Esta práctica contribuye a fortalecer el sistema inmunológico y a prevenir la aparición de enfermedades crónicas no transmisibles como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial y las patologías cardiovasculares, además de favorecer el rendimiento físico y cognitivo.
Sin embargo, en América Latina este requerimiento representa un desafío socioeconómico evidente. Para miles de familias, sostener una dieta equilibrada puede percibirse como un gasto elevado debido a la fluctuación de precios. Frente a esto, los especialistas sugieren que priorizar el uso de frutas y verduras locales y de temporada se consolida como la estrategia más práctica, accesible y efectiva para elevar el valor nutricional de la canasta familiar sin desequilibrar el presupuesto.
El azúcar en exceso: un enemigo oculto en el supermercado
Uno de los puntos más críticos para la salud pública en Colombia radica en la necesidad de reducir drásticamente el consumo de azúcares libres. Las directrices de la OMS sugieren que tanto adultos como niños deberían limitar su ingesta a menos del 10% de la cantidad total de calorías diarias, fijando un escenario ideal de alrededor de 25 gramos al día (el equivalente a cinco cucharaditas).
El principal obstáculo para cumplir esta meta es que una parte significativa de estos azúcares se encuentra «oculta» en productos procesados que habitualmente no se perciben como golosinas o dulces. Alimentos de consumo diario como salsas listas, panes industriales, cereales de caja y yogures comerciales contienen altas concentraciones de endulzantes añadidos. Por esta razón, el desarrollo de una cultura de lectura consciente de las etiquetas se ha transformado en una herramienta de protección para el consumidor.
Hidratación inteligente y movimiento diario
El impacto de sustituir las bebidas azucaradas de forma permanente es inmediato. Reemplazar los refrescos, jugos industrializados o bebidas energéticas por agua simple o por alternativas endulzadas con edulcorantes no calóricos disminuye el aporte calórico neto diario, influyendo de manera directa en la reducción del sobrepeso, el control de la diabetes y la prevención de las caries dentales.
«Hoy en día, la adopción de hábitos saludables no tiene por qué ser un proceso restrictivo o inalcanzable. Pequeñas decisiones cotidianas, como modificar la calidad de lo que bebemos, mantenernos físicamente activos y comprar con información clara, generan un impacto profundo en la salud colectiva de las familias», explica Erika Rius, nutrióloga y Healthcare Marketing Manager de Splenda® LATAM.
Esta transición nutricional debe complementarse con la actividad física para mitigar las crecientes estadísticas de obesidad en el país. Los expertos recuerdan que no se necesitan entrenamientos extremos: caminar 30 minutos al día, preferir las escaleras o disminuir el tiempo de sedentarismo frente a las pantallas son acciones sencillas que transforman el metabolismo.
Para acompañar este proceso de manera didáctica, los usuarios pueden apoyarse en herramientas digitales gratuitas como la aplicación web Splenda® Life, la cual provee recomendaciones nutricionales, menús guiados y recetas prácticas diseñadas para facilitar una transición hacia un estilo de vida más activo, consciente y saludable.
















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