En el marco del Día Mundial de los Océanos, expertos alertan sobre el grave deterioro de los ecosistemas marinos en Colombia. A pesar de contar con costas en dos océanos —Pacífico y Atlántico—, más del 70% de estos ecosistemas están en riesgo de colapso, producto de la contaminación, la sobrepesca y la pérdida de hábitat.
Datos de WorldStrides señalan que el 40% de los océanos del planeta ya está seriamente afectado por la actividad humana. En Colombia, el problema es especialmente urgente: se estima que cada año los ríos del país reciben más de 750.000 toneladas de desechos, lo que impacta negativamente en la calidad del agua, la biodiversidad y la salud humana.
“El 52% de las aguas residuales en Colombia no se tratan. Esto agrava la situación de comunidades que ya enfrentan acceso inadecuado al agua potable”, destaca el Ministerio de Vivienda.
Ante este panorama, empresas como Ecolab proponen soluciones tecnológicas que permiten reducir la generación de aguas residuales, facilitar su reutilización y promover una economía más sostenible. Según Juan Pablo Contreras, directivo de Ecolab, productos como los floculantes Core Shell y de dispersión ayudan a separar contaminantes como metales pesados, permitiendo que el agua pueda ser tratada y reutilizada con eficiencia.
Este llamado a la acción incluye a sectores industriales, pesqueros y a la ciudadanía. Más de 150.000 colombianos dependen de la pesca artesanal, una actividad directamente afectada por el estado de los océanos. Adoptar prácticas responsables, reducir el uso de plásticos y evitar el vertimiento de aguas contaminadas son pasos clave para proteger nuestros recursos marinos.
El reto es colectivo y urgente. Proteger nuestros mares significa proteger la vida que depende de ellos, incluidos nosotros.
















Discussion about this post