Bogotá, junio 2025 — Aunque comúnmente se asocia con la infancia, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) también afecta a los adultos y puede tener un impacto profundo en la vida personal, académica y laboral. Según el Instituto Neurológico, entre el 5 % y el 10 % de los niños colombianos presentan esta condición, y al menos el 78 % de los casos persisten en la adultez, aunque en muchas ocasiones no se diagnostican.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el TDAH afecta al 8,8 % de la población mundial, y se estima que su prevalencia en adultos alcanza el 4,4 %. A pesar de estas cifras, los síntomas en la adultez suelen confundirse con otras afecciones como la depresión o la ansiedad, dificultando su detección y tratamiento adecuado.
¿Cómo reconocer el TDAH en adultos?
El TDAH se manifiesta en tres subtipos: con predominio de inatención, con predominio de hiperactividad/impulsividad, y combinado. En adultos, puede presentarse como desorganización crónica, olvido constante, dificultad para concentrarse, impulsividad, y problemas para realizar tareas secuenciales o completar proyectos a tiempo. Las personas afectadas pueden tener además dificultades con la memoria de trabajo, lo que complica acciones básicas como recordar instrucciones o mantener el hilo de una conversación.
“El gran reto con el TDAH en adultos es que muchas veces pasa desapercibido por años. No es raro que un adulto sea diagnosticado tras detectar síntomas en sus hijos y hacer una revisión clínica familiar”, señala el Dr. Álvaro Rojas, director Médico de Abbott en Latinoamérica.
Consecuencias que trascienden la salud mental
El TDAH no tratado puede afectar la vida de forma significativa: relaciones interpersonales inestables, bajo rendimiento laboral o académico, dificultades financieras y problemas de autoestima son solo algunas de las consecuencias asociadas a este trastorno en adultos. Además, impacta la capacidad de ejecutar funciones ejecutivas clave como planificar, organizar, tomar decisiones y autorregular comportamientos.
¿Es tratable el TDAH en adultos?
La buena noticia es que el TDAH en adultos sí tiene tratamiento, y puede controlarse eficazmente a través de un enfoque integral. “Es fundamental abordar el trastorno desde tres pilares: hábitos saludables, tratamiento médico bajo orientación profesional y acompañamiento psicológico”, explica el Dr. Rojas.
Entre los hábitos recomendados están: mantener una rutina de sueño adecuada, evitar el consumo de alcohol y sustancias psicoactivas, llevar una alimentación equilibrada, y adoptar estrategias de organización personal. La terapia farmacológica y la psicoterapia —en especial la terapia cognitivo-conductual— también son clave para mejorar la calidad de vida del paciente.
Diagnóstico oportuno: clave para una mejor vida
Consultas médicas especializadas son esenciales para diferenciar el TDAH de otros trastornos con síntomas similares. Un diagnóstico certero permite implementar un plan de tratamiento individualizado que puede reducir significativamente los efectos del trastorno.
“El TDAH no desaparece mágicamente al llegar a la adultez. Entenderlo, diagnosticarlo y tratarlo a tiempo puede marcar la diferencia entre una vida llena de frustraciones y una en la que se aprovecha plenamente el potencial individual”, concluye el Dr. Álvaro Rojas.
🧠 ¿Cuándo consultar a un especialista?
Si experimentas:
- Dificultad constante para concentrarte
- Problemas para organizar tus tareas
- Cambios de humor o impulsividad
- Sensación de no poder mantener tu rendimiento laboral o académico
Consulta con un profesional de salud mental. El diagnóstico temprano es esencial para mejorar tu calidad de vida.
















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