Con su vibrante mezcla de historia, modernidad y sabor caribeño, Santo Domingo se posiciona como uno de los destinos más atractivos de América Latina para el turismo bleisure —una tendencia global que fusiona viajes de negocios con experiencias de ocio. Cada vez más profesionales que viajan por motivos laborales deciden prolongar su estancia para explorar los encantos de esta ciudad colonial y cosmopolita.
Esta transformación se refleja en hoteles como el Marriott Hotel Santo Domingo Piantini, recientemente inaugurado, que ha notado un crecimiento sostenido de huéspedes que, tras cumplir sus compromisos laborales, deciden quedarse unos días adicionales para desconectarse y descubrir la ciudad.


“Santo Domingo tiene todo lo que busca un viajero de negocios: infraestructura, conectividad y cultura. Y ahora también les estamos brindando más razones para quedarse y disfrutar”, explica Leonel Reyes, director para América Latina de RCD Hotels.
¿Qué convierte a Santo Domingo en un paraíso bleisure?
- La Zona Colonial, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, invita a caminar por calles adoquinadas, visitar iglesias centenarias y cafés históricos.
- Gastronomía de primer nivel, con opciones que van desde lo criollo hasta lo gourmet.
- Vida nocturna vibrante, con rooftops, bares, jazz y música en vivo.
- Playas cercanas, como Boca Chica o Juan Dolio, a menos de una hora de la ciudad.
- Oferta cultural activa, con museos, conciertos y exposiciones todo el año.
Frente a este panorama, muchos hoteles han comenzado a adaptar sus servicios, ofreciendo tarifas extendidas, traslados turísticos, actividades culturales y beneficios en spa y restaurantes. A su vez, aerolíneas y agencias de viaje promueven itinerarios flexibles que facilitan la combinación de trabajo y recreación.
La capital dominicana no solo ofrece una experiencia de viaje completa: también redefine la manera en que los profesionales disfrutan de su tiempo, sumando valor a cada desplazamiento.
















Discussion about this post