Un nuevo horizonte de esperanza se abre para los niños que enfrentan simultáneamente desafíos oncológicos y cardiovasculares. Según investigaciones publicadas en 2025 en la revista Circulation por la Asociación Americana del Corazón, los recién nacidos con defectos cardíacos congénitos tienen un riesgo 66% mayor de desarrollar cáncer infantil en comparación con aquellos sin estas anomalías.
Ante esta realidad, el Hospital Infantil San Vicente Fundación ha consolidado su Programa de Cardiooncología Pediátrica, un modelo pionero que acompaña a los niños desde el diagnóstico hasta la etapa de supervivencia, garantizando que el tratamiento para vencer el cáncer no comprometa la salud de su corazón.
El corazón: un órgano clave en la batalla contra el cáncer
Aunque los avances médicos permiten que hoy más del 90% de los niños con cardiopatías congénitas lleguen a la vida adulta, la coexistencia con un diagnóstico de cáncer plantea retos clínicos sin precedentes. Los especialistas advierten que ciertos tratamientos oncológicos, como la quimioterapia y la radioterapia, pueden generar cambios en el músculo cardíaco, las válvulas o el ritmo del corazón.
- Seguimiento para todos: El programa no es exclusivo para niños con enfermedades cardíacas previas; cualquier paciente pediátrico en tratamiento oncológico debe contar con evaluación de cardiología desde el inicio.
- Monitoreo constante: Se realizan evaluaciones periódicas con ecocardiogramas y electrocardiogramas para detectar a tiempo signos como fatiga, dificultad para respirar o palpitaciones.
- Cuidado a largo plazo: El seguimiento continúa años después de finalizar el cáncer, ya que algunos efectos secundarios cardiovasculares pueden manifestarse décadas más tarde.
«Haber superado un cáncer es un logro enorme, y el seguimiento cardiológico especializado ayuda a proyectar una vida larga y saludable», destacan los especialistas del Hospital.
Un enfoque interdisciplinario y humano
El modelo se distingue por su articulación entre cardiología pediátrica, oncología, cuidados intensivos, nutrición y psicología. Además, cuenta con el respaldo fundamental de la Fundación Infantil Santiago Corazón, aliada clave en la gestión de recursos, tecnología y acompañamiento emocional para las familias en la UCI pediátrica.




















































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