El Ejército Nacional y la Policía de Colombia liberaron con éxito a los uniformados que habían sido retenidos por civiles constreñidos por la estructura criminal ‘Carlos Patiño’ en el Cañón del Micay.
Cauca, 23 de junio de 2025 – En una operación conjunta entre tropas del Ejército Nacional y unidades de la Policía Nacional, fueron rescatados con vida los 57 militares que habían sido secuestrados por personas instrumentalizadas por el grupo armado residual Carlos Patiño, vinculado al cartel de alias ‘Iván Mordisco’. El operativo se desarrolló en zona rural del municipio de El Tambo, en el departamento del Cauca.
El rescate fue posible gracias a la presión sostenida ejercida por las tropas en el marco de la Operación Justicia, liderada por la Tercera División del Ejército, que permitió no solo la liberación de los uniformados, sino también la captura en flagrancia de varios de los responsables del secuestro.
“Misión cumplida: nuestros 57 militares ya están libres”, comunicaron las Fuerzas Militares en sus canales oficiales, celebrando el desenlace exitoso de un episodio que mantenía en tensión a la institucionalidad del país.
Una acción criminal que atenta contra el Estado de Derecho
Según el reporte oficial, los secuestradores fueron parte de una maniobra donde la población civil fue utilizada como escudo humano por parte del grupo criminal Carlos Patiño, violando flagrantemente el Derecho Internacional Humanitario. Los hechos habían generado un profundo rechazo por parte del Gobierno Nacional y de los altos mandos militares.
“El orden constitucional, la gobernabilidad y la legitimidad deben ser protegidos para mantener el Estado Social de Derecho y llevar inversión social al Cañón del Micay”, señalaron fuentes castrenses tras el rescate.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, quien se había desplazado previamente a Popayán para liderar un consejo de seguridad junto a la cúpula militar, expresó que lo ocurrido fue un secuestro y no debía suavizarse con eufemismos. Agradeció a las tropas por su compromiso con el deber constitucional de proteger a los ciudadanos y la institucionalidad.
Control del territorio y compromiso con la comunidad
La operación también representa un golpe significativo al grupo armado ‘Carlos Patiño’, señalado de múltiples violaciones a los derechos humanos y ataques contra la Fuerza Pública. Con la liberación de los soldados, el Estado reafirma su presencia en el Cañón del Micay, una región estratégica históricamente golpeada por la violencia y el narcotráfico.
El Ejército mantiene su despliegue en la zona, con el objetivo de proteger a las comunidades y restablecer el control territorial, garantizando que la violencia no regrese a las poblaciones afectadas.
“Esta es una victoria no solo para las Fuerzas Militares, sino para el país entero, porque demuestra que el Estado actúa con decisión, respeto por los derechos humanos y firmeza frente a los grupos armados ilegales”, afirmaron voceros de la Tercera División.
Las capturas: justicia en marcha
Los capturados, cuya identidad aún no ha sido revelada oficialmente, serán puestos a disposición de las autoridades judiciales competentes. Se enfrentarán a cargos por secuestro, concierto para delinquir, violencia contra servidor público, y otros delitos contemplados en el Código Penal Colombiano.
El proceso judicial buscará esclarecer la participación de cada uno de los responsables, así como sus vínculos con la estructura ‘Carlos Patiño’.
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