El proyecto de ley aprobado en el Congreso de la República y que se encuentra esperando la sanción presidencial que cambia de 48 a 42 horas la jornada semanal de trabajo en Colombia ha suscitado diversas reacciones. Como era de esperarse, los trabajadores formales y los sindicatos fueron los que más celebraron la noticia, mientras que los empleadores se opusieron con el argumento de que encarecería los costos laborales y se traduciría en mayor desempleo.
Los trabajadores señalan que la reducción de la jornada laboral traerá grandes beneficios; por ejemplo, dicen que un trabajador con menos carga padece de menos cansancio, por lo tanto, se supone que será más productivo. Aseguran que además se reivindica el aporte que la clase obrera ha dado para el desarrollo del país. Se estimulará la creación de más puestos de trabajo y, por último, consideran que reducir la jornada laboral implica el cumplimiento de un derecho y obligación social, en el que por encima del mercantilismo y la productividad priman unas condiciones dignas y justas.
El que los trabajadores permanezcan 48 horas semanales o más en los oficios laborales como actualmente sucede, según los defensores de la ley implica una vulneración del derecho al goce y disfrute del empleado con su familia; el desincentivo al crecimiento personal y social, capacitación técnica, tecnológica y profesional o incluso al tiempo de ocio y recreación. “Un trabajador que goce de estos beneficios será un trabajador feliz, con menores niveles de estrés, quien por ende gozará de buena salud, lo que en últimas favorece la productividad”, expresaron quienes estuvieron a favor de la iniciativa.
De acuerdo con Luis Eduardo Rodríguez, abogado egresado de la Universidad Simón Bolívar y especialista en Seguridad Social, la nueva ley, una vez sea sancionada por el presidente de la República y revisada por la Corte Constitucional, ratifica la intención de Colombia de cumplir con la recomendación número 115 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) del año 1962, que exhorta a los países a disminuir la jornada laboral; la cual comenzaría a implementarse gradualmente una hora menos, a partir de su entrada en vigencia, que sería en 2023; al siguiente año, otra hora; luego, dos horas menos cada año, así hasta llegar a 42 horas.
Colombia a nivel de los países con mayor jornada laboral
Según la OIT, en gran parte de las economías avanzadas el límite legal de la jornada ordinaria de trabajo es de 40 horas semanales, mientras que en los países en vías de desarrollo es de 48. En el sur y en el este de Asia las jornadas son más largas, mientras que las más cortas están en Europa, demostrando cómo esto no ha afectado ni la economía, ni la productividad; por el contrario, ha elevado el número de empleos, señalaron los ponentes, quienes acotaron que Colombia es uno de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) donde más se trabaja, pues mientras las horas trabajadas entre sus miembros es de 37 horas, en el país la cifra ronda las 50 horas.
De acuerdo con Luis Eduardo Rodríguez, abogado egresado de la Universidad Simón Bolívar y especialista en Seguridad Social, la nueva ley, una vez sea sancionada por el presidente de la República y revisada por la Corte Constitucional, ratifica la intención de Colombia de cumplir con la recomendación número 115 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) del año 1962, que exhorta a los países a disminuir la jornada laboral; la cual comenzaría a implementarse gradualmente una hora menos, a partir de su entrada en vigencia, que sería en 2023; al siguiente año, otra hora; luego, dos horas menos cada año, así hasta llegar a 42 horas.
Colombia a nivel de los países con mayor jornada laboral
Según la OIT, en gran parte de las economías avanzadas el límite legal de la jornada ordinaria de trabajo es de 40 horas semanales, mientras que en los países en vías de desarrollo es de 48. En el sur y en el este de Asia las jornadas son más largas, mientras que las más cortas están en Europa, demostrando cómo esto no ha afectado ni la economía, ni la productividad; por el contrario, ha elevado el número de empleos, señalaron los ponentes, quienes acotaron que Colombia es uno de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) donde más se trabaja, pues mientras las horas trabajadas entre sus miembros es de 37 horas, en el país la cifra ronda las 50 horas.
















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