La menopausia no marca un final, sino el comienzo de una nueva etapa en la vida de las mujeres. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la perimenopausia —fase de transición que puede extenderse durante varios años— representa un momento clave para cuidar la salud física, emocional y mental, ya que es cuando comienzan los primeros cambios hormonales que pueden afectar el bienestar general.
De acuerdo con la Asociación Colombiana de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo (ACE), prepararse desde esta etapa es esencial. Mantener una alimentación balanceada, realizar actividad física regular, cuidar la salud mental y realizar controles médicos periódicos son prácticas que permiten afrontar los cambios hormonales de forma más equilibrada.
La doctora Pilar Ruiz, endocrinóloga y miembro de la ACE, señala que “la preparación para la menopausia debe verse como una inversión en salud. Desde la perimenopausia es posible adoptar hábitos que fortalezcan la masa ósea, regulen el peso, cuiden el corazón y promuevan el bienestar emocional. Esta etapa no debe vivirse en silencio, sino con acompañamiento profesional y conocimiento”.
Conocer y escuchar al cuerpo
La perimenopausia puede iniciar entre los 40 y 45 años, con señales como irregularidades en el ciclo menstrual, sofocos, alteraciones del sueño o variaciones en el estado de ánimo. Identificar estos síntomas a tiempo y hablar abiertamente con un profesional permite un abordaje temprano y personalizado.
Revisiones médicas preventivas
Los especialistas recomiendan exámenes como perfil lipídico, densitometría ósea y control de glucosa, para detectar factores de riesgo de osteoporosis o enfermedades cardiovasculares. La atención médica integral permite ajustar tratamientos y fortalecer el bienestar a largo plazo.
Alimentación consciente y equilibrada
Durante la menopausia disminuye la producción de estrógenos, lo que puede afectar la salud ósea y metabólica. Por ello, se aconseja una dieta rica en frutas, verduras, proteínas magras, pescado, legumbres y productos lácteos bajos en grasa. El consumo adecuado de calcio y vitamina D debe realizarse siempre bajo supervisión médica.
Movimiento diario
El ejercicio regular, en especial el entrenamiento de fuerza, es clave para conservar la masa muscular, mejorar la circulación y mantener el ánimo. La OMS recomienda al menos 150 minutos de actividad física semanal, combinando ejercicios aeróbicos, de fuerza y flexibilidad.
Bienestar emocional y redes de apoyo
Los cambios hormonales también pueden influir en la salud mental. Incorporar técnicas de relajación, meditación o apoyo psicológico ayuda a mantener el equilibrio emocional. Además, compartir experiencias con otras mujeres y fortalecer los vínculos sociales brinda contención y acompañamiento.
Romper los estigmas
Hablar abiertamente sobre la menopausia contribuye a derribar mitos y normalizar un proceso natural. Promover una cultura de autocuidado y educación en salud hormonal permite que más mujeres se sientan seguras, informadas y acompañadas durante esta transición.
La Asociación Colombiana de Endocrinología resalta que la menopausia no es una enfermedad, sino una fase natural que puede vivirse con plenitud si se cuenta con la información y el apoyo adecuados. Prepararse desde la perimenopausia es una forma de garantizar calidad de vida, autonomía y bienestar en el largo plazo.
















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