En un emotivo y multitudinario acto de fe, esperanza y unidad, cientos de nortesantandereanos se congregaron en el parqueadero Los Naranjos de Cúcuta para participar en la jornada nacional #UnaLuzPorLaVida, iniciativa impulsada por la Federación Nacional de Departamentos con el respaldo de la Gobernación de Norte de Santander, en rechazo a la violencia y en defensa de la vida, la democracia y la paz.
Con globos blancos, velas encendidas y cánticos de alabanza, la ciudadanía, autoridades civiles, religiosas y líderes comunitarios alzaron su voz para decirle no a la violencia que ha marcado la historia reciente del país y del departamento. El evento también fue un espacio de solidaridad con el precandidato presidencial Miguel Uribe, tras el atentado del que fue víctima el pasado 7 de junio.

Una luz de esperanza desde el corazón del Catatumbo
El mensaje fue claro: ni la violencia ni la inseguridad apagarán la esperanza de un país que clama por reconciliación. El gobernador de Norte de Santander, William Villamizar Laguado, encabezó la concentración y dirigió un mensaje de reflexión a los asistentes:
«Hoy, los 32 departamentos del país nos unimos para encender una luz por la vida. Esta convocatoria busca generar un ambiente de cordialidad, amistad y solidaridad. Norte de Santander, una región golpeada históricamente por el conflicto, necesita más que nunca el trabajo armonioso de todos en favor de la paz».
El mandatario regional destacó que estos actos deben ser más que simbólicos: “Es un compromiso que debemos llevar en nuestros corazones para que en nuestro departamento y en Colombia no se sigan presentando hechos lamentables de violencia”, expresó.
Un país que se une frente al dolor
La jornada nacional surgió como respuesta al atentado contra Miguel Uribe, pero también como una expresión colectiva frente a la creciente ola de hechos violentos que han afectado a líderes sociales, funcionarios públicos y ciudadanos en general. En Norte de Santander, donde la seguridad ha sido un desafío constante, la participación masiva demuestra el deseo firme de sus habitantes de vivir en un territorio de paz.
Durante el acto, hubo un minuto de silencio por las víctimas de la violencia y se elevaron oraciones por la recuperación del dirigente político, por los miembros de la Fuerza Pública y por las familias que han perdido seres queridos en medio del conflicto armado o de la criminalidad.

Acto de fe y compromiso ciudadano
El evento no solo congregó a representantes del gobierno departamental y municipal, sino también a delegaciones de iglesias cristianas, católicas, grupos juveniles, artistas y ciudadanos de todas las edades. La actividad fue acompañada por presentaciones musicales con mensajes de fe y reconciliación, lectura de salmos y testimonios de personas que han sido afectadas por la violencia y que hoy promueven la paz desde sus comunidades.
“Esta luz que encendemos simboliza el anhelo de un pueblo que no se rinde. Que cree que con empatía, respeto y compromiso es posible construir un Norte de Santander diferente”, expresaron algunos de los líderes comunitarios presentes.
Una región que le apuesta a la paz
Desde el Gobierno departamental se ha reiterado que el componente de paz y reconciliación es transversal al Plan de Desarrollo ‘Norte, Territorio de Paz’, el cual contempla iniciativas orientadas a la protección de la vida, la participación ciudadana y el fortalecimiento de redes de diálogo entre comunidades y actores institucionales.
“Tenemos que consolidar un territorio donde cada ciudadano se sienta seguro y donde podamos convivir en armonía, a pesar de nuestras diferencias. La paz se construye desde los hogares, las aulas, las iglesias, desde cada rincón donde se respeta la vida”, recalcó el gobernador Villamizar.

Norte de Santander se suma con fuerza
El evento en Cúcuta fue solo una muestra del eco que ha tenido esta jornada a nivel departamental. Municipios como Pamplona, Ocaña, Tibú y Villa del Rosario también realizaron actividades simbólicas para unirse al llamado nacional. En colegios, plazas, parroquias y centros comunitarios se encendieron velas por la vida, la justicia y la esperanza.
En redes sociales, los mensajes con los hashtags #UnaLuzPorLaVida y #NorteTerritorioDePaz inundaron los perfiles de ciudadanos, funcionarios y líderes sociales, dejando claro que la sociedad civil está cansada del miedo y dispuesta a construir una Colombia distinta.
Un mensaje que trasciende
El encuentro en Los Naranjos concluyó con un acto simbólico en el que se soltaron globos blancos como señal de renuncia a la violencia y un llamado a preservar la vida como el bien más preciado de toda nación.
“Este no puede ser un acto aislado. Tiene que ser el punto de partida para una verdadera movilización ciudadana por la vida”, expresó un joven cucuteño al finalizar la jornada.
Desde la Gobernación de Norte de Santander, se reiteró el llamado a la comunidad a seguir participando en estos espacios de construcción colectiva, promover el respeto por la vida, denunciar hechos de violencia y no ceder ante el miedo ni el silencio.
















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