La menopausia marca una transición natural en la vida de las mujeres, pero también una etapa en la que el riesgo de enfermedades cardiovasculares aumenta considerablemente. Aunque suele asociarse a síntomas como sofocos, cambios de ánimo o fatiga, esta etapa también tiene un impacto profundo en la salud del corazón.
Con la disminución de las hormonas femeninas —en especial del estrógeno y la progesterona—, el metabolismo de las grasas cambia y los niveles de colesterol tienden a elevarse, favoreciendo la aparición de dislipidemias. Este desequilibrio metabólico puede aumentar la probabilidad de sufrir infartos o accidentes cerebrovasculares, convirtiendo la salud cardiovascular femenina en una prioridad de salud pública.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte entre las mujeres, representando cerca del 25 % de los fallecimientos femeninos en Colombia durante 2023.
Hábitos saludables y adherencia: la clave de la prevención
Aunque el 80 % de las enfermedades cardíacas podrían prevenirse, la falta de adherencia a los tratamientos sigue siendo un reto. Estudios internacionales señalan que el 50 % de los pacientes no sigue sus tratamientos de forma adecuada, mientras que una revisión publicada en PubMed en 2022 reveló que solo el 59 % de los colombianos mantiene una adherencia constante a sus medicamentos.
“Durante la menopausia, incorporar nuevos hábitos como la toma diaria de medicación puede ser difícil. Los cambios físicos, emocionales y de rutina afectan la constancia. Sin embargo, mantener el tratamiento es esencial para reducir el riesgo cardiovascular”, explica Marcela Pérez, directora médica de Abbott.
La tecnología como aliada del corazón femenino
Para apoyar la adherencia y fomentar hábitos saludables, han surgido herramientas digitales científicamente validadas. Un estudio publicado en Frontiers in Digital Health demostró que las aplicaciones móviles de seguimiento de salud pueden mejorar la adherencia en pacientes con colesterol alto.
Una de ellas es la aplicación ‘a:care’ de Abbott, que ofrece recordatorios personalizados, seguimiento de medicación y recompensas por los avances en el tratamiento. “Estas plataformas empoderan a las mujeres, ayudándolas a retomar el control de su bienestar y a proteger su salud cardiovascular de forma constante”, añadió Pérez.
Además de la medicación, los expertos recomiendan adoptar hábitos saludables como mantener una dieta equilibrada, realizar actividad física regular, controlar el estrés y evitar el tabaco. La prevención, acompañada de educación y apoyo digital, se convierte en una herramienta poderosa para reducir el impacto de las enfermedades cardiovasculares en la población femenina.
“Cuidar el corazón durante la menopausia no es solo una cuestión médica, sino un acto de autocuidado y empoderamiento femenino”, concluye la especialista.
















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