En una muestra de que la labor policial trasciende la vigilancia, el barrio Las Cumbres fue escenario de una jornada cargada de alegría y esperanza. La Policía Nacional adelantó una iniciativa solidaria dirigida a niños y niñas en condición de vulnerabilidad, transformando el entorno cotidiano en un espacio de integración y bienestar social.


Cooperación institucional por la niñez
La jornada fue el resultado de un esfuerzo articulado entre la Estación de Policía Los Patios, la Policía Comunitaria y la Patrulla Púrpura. Esta unión de fuerzas, sumada al apoyo activo de la comunidad local, permitió llevar suministros y momentos de esparcimiento a las familias del sector, reforzando el vínculo de confianza entre la institución y los ciudadanos.
El enfoque de la actividad no solo se centró en la entrega de ayudas, sino en la creación de entornos seguros a través del acompañamiento emocional y la presencia institucional positiva en zonas críticas.
“Para la Policía Nacional, la protección de nuestros niños y niñas es una prioridad. Estas actividades nos permiten acercarnos a la comunidad, llevar un mensaje de esperanza y demostrar que la seguridad también se construye con afecto, confianza y trabajo conjunto”, señaló el Coronel Jimmy Arley Belálcazar Oñate, comandante (e) de la Policía Metropolitana de Cúcuta.
Un compromiso con el bienestar social
Este tipo de intervenciones forman parte de la estrategia de seguridad humana que busca prevenir el delito desde la raíz, fomentando valores y protegiendo a la infancia. La jornada en Las Cumbres se consolida como un ejemplo de cómo el trabajo conjunto entre la fuerza pública y los habitantes puede generar transformaciones reales en la percepción de seguridad y en la calidad de vida de los sectores más vulnerables del área metropolitana.
















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