Marinilla, Antioquia – 4 de junio de 2025 | En una región históricamente golpeada por el conflicto armado, la minería informal y los cultivos ilícitos, la apicultura ha emergido como una alternativa productiva, sostenible y transformadora. Con una producción anual de 485 toneladas de miel, el Bajo Cauca antioqueño se posiciona como el principal productor de este valioso recurso en Colombia.
Este logro ha sido posible gracias a la consolidación de Campo Dulce, una asociación que en 2018 impactaba a 300 apicultores y que hoy reúne a más de 1.500 familias, beneficiando directamente a cerca de 6.500 personas. El modelo no solo fortalece la economía local, sino que prioriza la equidad de género, con más del 60% de su equipo conformado por mujeres.

De oro sólido al “oro líquido”
Tradicionalmente conocida por la explotación minera, la región ha visto una transformación significativa en su tejido productivo. “Hoy el Bajo Cauca pasó de ser la región del oro sólido al oro líquido, que es la miel”, afirma Sandra Márquez, gerente de Campo Dulce. Esta metáfora resume no solo el cambio económico, sino también el impacto ambiental y social que representa el fortalecimiento de la apicultura.
Los productos de Campo Dulce —miel, cera, propóleo y polen— son 100% puros y naturales, y en 2024 generaron ingresos por 2.550 millones de pesos. Detrás de esta evolución hay un compromiso con la sostenibilidad, la formalización laboral y la recuperación de ecosistemas, gracias al papel clave que cumplen las abejas como polinizadoras.
Un aliado clave: Griffith Foods
El crecimiento exponencial de Campo Dulce no sería posible sin la alianza estratégica con Griffith Foods, multinacional de soluciones alimenticias que, desde 2018, ha invertido en la modernización de la planta de producción, tecnificación de procesos y cumplimiento normativo. Esta colaboración posicionó a Campo Dulce como principal proveedor de miel de Griffith Foods en Colombia, suministrando 72 toneladas en 2024 para marcas reconocidas como Zafrán, Frisby y KFC.
“Apoyar a Campo Dulce va en línea con nuestro propósito de nutrir al mundo con creatividad y cuidado. Este proyecto demuestra que la apicultura no solo produce miel, también crea bienestar, empleo y desarrollo regional”, aseguró Zayda Martínez, Gerente General de Griffith Foods para Colombia y Región Andina.
Reconocimiento y proyección futura
Este modelo de impacto social y ambiental fue reconocido por la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), que incluyó a Campo Dulce y Griffith Foods en su Lista de Empresas INspiradoras 2025, en la categoría de Alianza de Valor Compartido.
La proyección para 2030 es ambiciosa: 5.000 apicultores vinculados y una producción estimada de 900 toneladas anuales de miel. La expansión planea llegar a otros departamentos como Cesar y Magdalena, llevando esta experiencia replicable a nuevas regiones.
Apicultura y medio ambiente: un vínculo estratégico
Más allá de su impacto económico, la apicultura representa una actividad clave para el equilibrio ambiental. Las abejas cumplen una función vital en la polinización de cultivos y la biodiversidad, razón por la cual impulsar esta actividad contribuye al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente en lo relacionado con la seguridad alimentaria, el empleo digno, la equidad de género y la acción por el clima.
El caso del Bajo Cauca demuestra que sí es posible transitar de economías extractivas a modelos sostenibles, inclusivos y resilientes. Con miel como bandera, esta región del norte antioqueño escribe un nuevo capítulo: uno en el que el desarrollo florece al ritmo del zumbido de las abejas.
















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