En el marco del Día Internacional de la Sordoceguera, la sociedad colombiana tiene una nueva oportunidad para reflexionar sobre una de las diversidades humanas menos visibilizadas y más vulneradas: la sordoceguera, una condición que combina limitaciones visuales y auditivas, y que afecta actualmente a más de 118.000 personas en el país, según datos del DANE y la Asociación Colombiana de Sordociegos.
Más allá de las barreras físicas o tecnológicas, las personas con sordoceguera enfrentan obstáculos estructurales, simbólicos y culturales, que dificultan el ejercicio pleno de derechos fundamentales como la educación, el empleo o la participación comunitaria.
En este contexto, la Corporación Universitaria Iberoamericana (IBERO) se posiciona como una de las instituciones pioneras en transformar su modelo educativo para responder a esta realidad. Desde su Dirección Institucional de Inclusión, ha estructurado un enfoque transversal e integral que articula currículo, investigación, acompañamiento psicosocial y formación docente, impactando de forma efectiva a más de 600 estudiantes con discapacidad, de los cuales el 44 % tiene alguna diversidad sensorial.
De la teoría a la acción: resultados visibles
A través de estrategias personalizadas y sostenibles, IBERO ha logrado que el 86 % de los egresados “sordoseñantes” estén vinculados laboralmente, un indicador potente del impacto de una educación verdaderamente inclusiva.
“El reto no es simplemente adaptar materiales. Se trata de repensar profundamente nuestra cultura institucional, cómo enseñamos, cómo acompañamos y cómo garantizamos equidad real”, afirmó Ricardo Gómez Giraldo, rector de la universidad.
Formación docente con enfoque de derechos
IBERO también lidera la Licenciatura en Educación Especial, un programa que forma profesionales con herramientas para diseñar proyectos inclusivos, sensibles a la diversidad y capaces de transformar entornos educativos en todos los niveles. Esta línea formativa amplía el impacto social al formar futuros docentes comprometidos con la equidad.
Sordoceguera: entre el olvido y la esperanza
Aunque los esfuerzos institucionales avanzan, aún persisten grandes vacíos en el registro estadístico, la conciencia pública y el acceso a servicios adaptados para personas con sordoceguera. Colombia sigue enfrentando cifras alarmantes: solo el 30 % de esta población accede a educación superior, y tienen diez veces menos posibilidades de conseguir empleo formal.
En esta fecha conmemorativa, IBERO hace un llamado a reconocer esta diversidad desde una mirada ética, pedagógica y estructural, superando las soluciones asistencialistas y apostando por la verdadera transformación.
















Discussion about this post