Con el firme propósito de contribuir al bienestar integral de los recicladores de oficio y dignificar una de las labores más demandantes pero esenciales de la cadena ecológica, el conglomerado FEMSA lideró una masiva brigada de salud visual. La jornada contó con el apoyo activo de la red de voluntarios de sus principales unidades de negocio en el país, como Coca-Cola FEMSA, Cruz Verde y las tiendas de conveniencia OXXO.


La iniciativa de impacto social se estructuró mediante una alianza estratégica con la Fundación Grupo Familia (impulsada por la multinacional Essity) y la organización Friends of Fundación Barco, sumando presupuestos, logística y capacidades para derribar las barreras de acceso a servicios especializados que históricamente afectan a esta población trabajadora.
Cuidado especializado frente a la exposición laboral
El despliegue de atención médica cubrió a recicladores vinculados a seis organizaciones ambientales con operación en Bogotá y los municipios cundinamarqueses de Tocancipá, Facatativá, Chía y Cajicá, quienes forman parte de la estrategia permanente de sostenibilidad y economía circular de FEMSA.
La rutina diaria de un reciclador de oficio implica extensas jornadas de caminata al aire libre, expuestos a la radiación solar directa, al polvo, al viento y al contacto directo con residuos, factores que aceleran el desgaste ocular. Paralelamente, una visión óptima es una herramienta de seguridad industrial innegociable en este gremio: de la agudeza visual depende la correcta identificación, clasificación rápida y manipulación segura de materiales como vidrio, cartón, metal y plásticos, previniendo cortes o accidentes biológicos.
De la mano con la academia y las bases comunitarias
La ejecución de los exámenes clínicos y los tamizajes diagnósticos estuvo a cargo de la Clínica de Optometría de la Universidad de La Salle, que dispuso de personal médico docente y estudiantes de último ciclo (séptimo a noveno semestre) de pregrado. La cobertura fue intergeneracional, atendiendo desde niños de 5 años (hijos de los recuperadores) hasta adultos mayores pertenecientes a la tercera edad.
“Desde el área de Economía Circular de FEMSA, creemos que es posible crear oportunidades para construir un futuro mejor, por lo que nos sumamos a proyectos como este que no solo mejoran la vista, sino la calidad de vida de los recicladores, cuyo trabajo es esencial y valioso para el medio ambiente”, comentó Karina Ledesma, gerente de Economía Circular de FEMSA.
Por su parte, Luz Elena Aristizábal, directora de la Fundación Grupo Familia, y Marcela Contreras, directora de la Clínica de Optometría de la Universidad de La Salle, coincidieron en que el éxito de la jornada radicó en la capacidad de conectar la rigurosidad científica de la academia con las necesidades más urgentes del tejido social.
El impacto de la jornada fue validado por los propios beneficiarios en el territorio. Tatiana Karina Guevara León, líder de la Cooperativa de Recuperadores de Facatativá, destacó la importancia del evento para el núcleo familiar:
“Esta jornada nos sirvió muchísimo; teníamos bastantes personas con problemas graves de visión que no habían podido ir al médico. Fue un apoyo enorme para nuestros recicladores y sus familias, porque también nos permitió traer a nuestros hijos y proteger su salud desde pequeños”.
Con más del 80% de los asistentes recibiendo sus lentes adaptados con fórmula médica sin costo alguno, este proyecto reafirma el valor de la corresponsabilidad entre el sector privado y las bases comunitarias, consolidando a los recicladores como los verdaderos héroes y protagonistas de la economía circular en Colombia.
















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