Con formación táctica en primeros auxilios, evacuación y atención a heridos, estos uniformados aportarán a la preservación de vidas en escenarios de alto riesgo.
Seguridad con vocación humanitaria: una nueva capacidad operativa llega al nororiente colombiano
Norte de Santander, 28 de mayo de 2025. En una región históricamente marcada por el conflicto y los riesgos operacionales, la llegada de 19 nuevos enfermeros de combate representa un hito en los esfuerzos de la Policía Nacional para preservar la vida y fortalecer la seguridad en el Catatumbo.
Estos policías fueron capacitados durante tres meses en la Escuela Nacional de Entrenamiento de la Policía, ubicada en San Luis, Tolima, donde recibieron entrenamiento intensivo en medicina táctica, control de hemorragias, evacuación de heridos, atención a múltiples lesiones y aplicación del Derecho Internacional Humanitario (DIH).
“Estos conocimientos salvan vidas. La formación incluye incluso atención médica inmediata al enemigo, cuando se requiera, en cumplimiento de los DD.HH. y el DIH”, señaló una fuente de la institución.
Formación integral: técnica, táctica y humanitaria
La capacitación incluyó ejercicios de simulación de situaciones críticas en terreno, en los que los uniformados debieron aplicar sus conocimientos en escenarios que recreaban enfrentamientos armados, atentados o emergencias sanitarias en zonas rurales.
Estas prácticas, de alta complejidad, permitieron que los policías desarrollaran habilidades prácticas en contextos realistas, reforzando así su capacidad de respuesta inmediata en campo, especialmente en zonas de difícil acceso como las veredas y corregimientos del Catatumbo.
“No solo se trata de saber actuar, sino de tener la sangre fría y el conocimiento suficiente para tomar decisiones bajo presión. Esa es la diferencia entre la vida y la muerte en muchos casos”, explicó uno de los instructores del curso.
Un despliegue estratégico para una zona priorizada
El Catatumbo, en el nororiente de Colombia, ha sido epicentro de operaciones contra grupos armados ilegales y del narcotráfico, con presencia de estructuras como el ELN, las disidencias de las FARC y bandas del crimen organizado. Las condiciones geográficas y los constantes enfrentamientos hacen indispensable contar con personal altamente preparado para situaciones de alto riesgo.
Por ello, el envío de este grupo especializado de enfermeros de combate responde a una estrategia de fortalecimiento institucional en zonas de alta complejidad, que busca reducir la mortalidad en combate, aumentar la capacidad de respuesta humanitaria y mejorar el acompañamiento médico a los operativos policiales y militares.
Seguridad con rostro humano
La formación de estos policías no solo implica el uso técnico de recursos médicos en el campo de batalla, sino también una visión centrada en la vida humana y el respeto por los derechos fundamentales, aún en contextos de confrontación.
Además de su labor en operativos, estos profesionales también podrán prestar primeros auxilios en comunidades alejadas, convirtiéndose en una herramienta de integración con la población civil y en garantes del respeto al derecho internacional.
Más policías con capacidades especiales
La Policía Nacional ha indicado que esta no será una acción aislada. Se prevé que el programa de enfermería de combate se amplíe en los próximos meses, con nuevas cohortes que serán desplegadas en otras zonas del país, especialmente aquellas con alta vulnerabilidad operativa.
















Discussion about this post