La Superintendencia de Transporte ha puesto bajo la lupa al sector transporte en Colombia, tras la creación del nuevo Comité de Supervisión de Cumplimiento del SARLAFT y los Programas de Transparencia y Ética Empresarial. Las empresas que incumplan con estas normativas se exponen a multas de hasta 2.000 salarios mínimos mensuales legales vigentes, como lo establece el artículo 46 de la Ley 336 de 1996.
Este nuevo órgano técnico busca asegurar que todas las empresas del sector —desde transporte público y concesionarios, hasta operadores portuarios y centros de diagnóstico— adopten sistemas robustos para prevenir lavado de activos y financiación del terrorismo.
SARLAFT no es solo un trámite: es parte de la cultura empresarial
“La mayoría de organizaciones del sector aún no comprende la gravedad de no implementar correctamente el SARLAFT. No se trata de cumplir por cumplir, sino de crear una verdadera cultura de cumplimiento”, aseguró Juan Manuel del Corral, vicepresidente de negocio de la firma Cadena, especializada en soluciones para gestión del riesgo empresarial.
Cadena es una de las compañías que ofrece acompañamiento integral para que las entidades del sector adopten políticas ajustadas a su operación, estructuren un sistema adecuado, designen un oficial de cumplimiento registrado y reporten periódicamente ante la UIAF.
La Resolución 2328 de 2025 endurece el marco normativo
Las entidades vigiladas deberán cumplir con los lineamientos detallados en la Resolución 2328 de 2025, que exige:
- Una política de cumplimiento realista y efectiva
- Estructura organizacional alineada al nivel de riesgo
- Código de ética y mecanismos internos de reporte
- Entrenamiento continuo al personal
El incumplimiento no solo acarreará sanciones económicas, sino también procesos administrativos que podrían afectar la operación, la reputación y la sostenibilidad empresarial.
Entre los obligados están:
- Transporte de carga y pasajeros
- Empresas de transporte especial y mixto
- Centros de enseñanza, diagnóstico y reconocimiento de conductores
- Concesionarios, operadores de transporte multimodal y portuarios
- Empresas desintegradoras de vehículos
“El cumplimiento normativo en SARLAFT ya no es opcional. Es una condición para operar con integridad en un entorno empresarial cada vez más regulado y exigente”, concluyó del Corral.
















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