En un país donde el 66,3% de los ciudadanos ha enfrentado algún problema de salud mental a lo largo de su vida, los especialistas están volviendo la mirada hacia una de las formas más básicas y poderosas de conexión humana: el contacto físico. Más allá del afecto, las caricias y los abrazos se consolidan como herramientas científicamente probadas para mejorar la salud física y emocional.+1
Según la neuróloga de Colsanitas, Paola Andrea Cubides, el tacto es nuestra primera forma de comunicación. Desde el nacimiento, el contacto piel con piel genera seguridad y apego, una necesidad que no desaparece en la adultez. Al recibir una caricia, el cerebro activa la liberación de neurotransmisores como la oxitocina, serotonina y endorfinas, al tiempo que reduce drásticamente el cortisol, la hormona responsable del estrés.
Beneficios terapéuticos del contacto afectivo
La psicología moderna reconoce que el contacto físico respetuoso y consentido es un recurso invaluable en el manejo de la depresión y la ansiedad. La psicóloga Paloma Carvajalino Suárez explica que estos gestos actúan como analgésicos naturales y fortalecen la percepción de seguridad.
Entre los beneficios clave del acto de acariciar se encuentran:
- Reducción de la ansiedad: Alivia la tensión acumulada en el sistema nervioso.
- Fortalecimiento inmunológico: Un cuerpo con menos estrés es más resistente a enfermedades.
- Alivio del dolor: Las endorfinas generadas actúan como bloqueadores naturales del malestar físico.
- Autoestima y conexión: Consolida vínculos y mejora la actitud frente a la vida.
















Discussion about this post