La baja exposición solar y el uso de bloqueador son los principales factores. Expertos recalcan la importancia de la suplementación supervisada por un médico para proteger la salud ósea e inmunológica.
Bogotá, noviembre de 2025. En el marco del Día Mundial de la Vitamina D, conmemorado cada 2 de noviembre, la atención se centra en un problema de salud pública que afecta a millones de colombianos: la deficiencia de la «vitamina del sol». A pesar de que Colombia es un país con abundante radiación solar, cerca del 43 % de la población adulta presenta deficiencia o insuficiencia de Vitamina D.
El doctor Julián Estupiñán, gerente médico de Adium, explica la magnitud del problema: «Diversos estudios muestran que una proporción importante de adultos colombianos presenta niveles bajos de vitamina D, lo que incrementa el riesgo de alteraciones musculares, óseas e inmunológicas”.

Impacto en la salud y factores de riesgo
La vitamina D es crucial porque actúa como una hormona, siendo indispensable para la absorción de calcio y fósforo. Estos minerales son fundamentales para mantener huesos fuertes y prevenir enfermedades como la osteoporosis y el raquitismo.
Además de la salud ósea, su función se extiende al sistema inmune, muscular y cardiovascular, participando en la regulación de más de mil genes del organismo.
Entre los factores que contribuyen a su deficiencia en el país se destacan:
- Uso excesivo de bloqueador solar: Puede reducir hasta en un 90 % la síntesis cutánea de Vitamina D.
- Trabajo prolongado en interiores: Limita la exposición directa al sol.
- Pigmentación de la piel y ciertas enfermedades intestinales.
Aunque la exposición solar moderada es la principal fuente y la alimentación (pescados grasos, yema de huevo y fortificados) aporta algo, estas fuentes solas no cubren los requerimientos diarios del organismo.
Recomendaciones y suplementación guiada
El nuevo Consenso Colombiano de Vitamina D (2025) enfatiza que la suplementación debe ser indicada y supervisada por un médico. Esta debe estar dirigida específicamente a quienes tienen deficiencia o pertenecen a grupos de riesgo, luego de una evaluación individualizada.
Existen diferentes esquemas de suplementación (diarios, semanales o mensuales). Una alternativa mencionada es la dosis mensual de 100.000 unidades internacionales (UI), que facilita la adherencia y ayuda a mantener niveles adecuados.
“A menudo creemos que por vivir en un país tropical estamos protegidos del déficit de Vitamina D, pero la evidencia muestra lo contrario. Debemos hacer de su control un hábito de salud preventiva”, concluye el Dr. Estupiñán.
















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