Las patologías de alto costo —tales como el cáncer, el VIH, la enfermedad renal crónica, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares— constituyen uno de los mayores desafíos financieros, logísticos y asistenciales para el sistema de salud en Colombia. De acuerdo con los indicadores de la Cuenta de Alto Costo (CAC), cerca de un millón de personas reciben atención médica especializada por este tipo de condiciones en el país.
Con motivo del Día Mundial de la Nutrición, la alianza sectorial Alimentación con Propósito emitió un fuerte llamado de atención institucional sobre la necesidad de reconocer el manejo nutricional adecuado, personalizado y oportuno como un eslabón transversal e innegociable dentro de la ruta de atención integral de estos pacientes.
La relación entre los nutrientes y las enfermedades crónicas es bidireccional y estrecha. Los factores derivados de la malnutrición (tanto por déficit como por exceso) no solo elevan exponencialmente el riesgo de desarrollar estas condiciones, sino que las propias patologías y sus agresivos tratamientos clínicos deterioran de forma acelerada el estado físico de las personas. La magnitud del problema es global: se estima que más de un tercio de las muertes que ocurren todos los años en el mundo se atribuyen directamente a la malnutrición, una condición que debilita la resistencia inmunológica del organismo frente a cualquier terapia.
Recomendaciones clave para el cuidado nutricional en casa
Para mitigar el impacto del desgaste biológico y favorecer el éxito therapeutic, los profesionales de la alianza estructuraron tres pilares de acción obligatorios para pacientes y sus redes de apoyo (cuidadores):
A. Valoración e intervención nutricional oportuna
El estado metabólico del paciente es un predictor directo de su condición de salud. El incremento de las necesidades metabólicas provocado por enfermedades como el cáncer, sumado a los síntomas y efectos secundarios derivados de los tratamientos o de la misma patología, merman de forma significativa la salud.
Por ello, la intervención de un profesional de la nutrición debe realizarse desde el momento exacto del diagnóstico preliminar y durante todo el proceso de atención. Esto permite identificar riesgos, prevenir complicaciones, mantener un adecuado estado de salud y favorecer la adherencia y tolerancia a los tratamientos, contribuyendo a mejores resultados clínicos.
B. Nutrición especializada y uso de tecnologías APME
Cuando la progresión de la enfermedad o los efectos secundarios impiden que los requerimientos energéticos mínimos se cubran mediante la comida convencional o modificada, la ciencia médica ofrece alternativas avanzadas.
“Cuando las necesidades nutricionales de un paciente no pueden cubrirse mediante la alimentación convencional o modificada, el profesional de la salud puede considerar el uso de Alimentos con Propósitos Médicos Especiales (APME). Estas son tecnologías diseñadas para responder a requerimientos nutricionales específicos asociados a determinadas condiciones de salud. Su incorporación, bajo supervisión profesional, puede reducir el riesgo de complicaciones relacionadas con la malnutrición y apoyar el cumplimiento de los objetivos terapéuticos”, explicaron los líderes de Alimentación con Propósito.
C. Atención integral y el rol del cuidador
El manejo de las patologías de alto costo requiere un seguimiento integral y constante por parte del equipo de salud, así como una participación continua de pacientes y cuidadores durante todo el proceso. Es prioritario mantener una comunicación permanente con médicos, nutricionistas y demás profesionales tratantes para monitorear la evolución clínica, resolver inquietudes y realizar ajustes oportunos en el manejo terapéutico.
Asimismo, los cuidadores cumplen un papel fundamental en la identificación temprana de señales de alerta, tales como:
- Pérdida acelerada de peso.
- Disminución de forma deprimida o persistente del apetito.
- Dificultades para nutrirse adecuadamente o cambios en la funcionalidad física.
Ante cualquiera de estos signos de deterioro, se recomienda consultar de forma oportuna. De igual manera, buscar espacios de educación y acompañamiento médico puede contribuir a fortalecer el cuidado en casa, facilitar la toma de decisiones informadas y favorecer la continuidad del manejo integral del paciente.
Una coalición por la salud colectiva
La campaña del Día Mundial de la Nutrición es respaldada de forma unánime por las principales sociedades científicas, gremios de la salud y la academia en Colombia, que integran la Alianza Alimentación con Propósito:
- Colegio Colombiano de Nutricionistas Dietistas.
- Asociación Colombiana de Nutrición Clínica.
- Asociación Colombiana de Instituciones de Salud Domiciliaria.
- Fundación Red de Apoyo Social de Antioquia.
- Asociación Colombiana de Medicina Interna.
- Asociación Colombiana de Dietistas y Nutricionistas.
- Asociación Colombiana Estudiantil de Nutrición y Dietética.
- Programa de Nutrición y Dietética de la Universidad Católica de Manizales.
La premisa final de la alianza es contundente: en el manejo de las enfermedades más complejas de la medicina moderna, la nutrición debe ser vista como un componente clave e integral que marca la diferencia en la calidad de vida de las personas, promoviendo el seguimiento oportuno, el acompañamiento profesional y el cuidado continuo.














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