En un entorno digital donde el comercio electrónico en Colombia ha alcanzado cifras récord —$145,4 billones en ventas y más de 684 millones de transacciones en el último año—, el contenido es el combustible que mueve la economía. Sin embargo, publicar una foto, un video o un texto en plataformas como Instagram, TikTok o YouTube no los convierte en bienes de «libre uso».
Expertos legales advierten que el derecho de autor en Colombia protege la expresión concreta (guion, edición, imagen), no la idea general. “El mito más costoso es creer que por estar en internet todo se puede copiar; la publicación no es una renuncia”, afirma Wilson Ríos, Decano de la Facultad de Derecho de Areandina. Bajo la Ley 23 de 1982, los creadores conservan derechos morales y patrimoniales que prohíben a terceros reproducir o transformar sus obras con fines comerciales sin autorización previa.
Guía para creadores: blindaje y respuesta ante el plagio
Para evitar que su trabajo sea apropiado por otros, se recomiendan acciones preventivas y reactivas:
- Rastro de creación: Conserve bocetos, archivos fuente y respaldos en la nube con fecha. En una disputa, la evidencia del proceso pesa más que la indignación.
- Términos de plataforma: Revise si su cuenta permite «remixes» o «duetos» por defecto. Las licencias operativas que usted otorga a la red social no facultan a empresas externas para usar su contenido en publicidad.
- Ruta de denuncia: Documente la copia con capturas y enlaces, use los formularios de notice and takedown de las plataformas y, de ser necesario, envíe una carta de «cese y desista».
- Registro oficial: Para obras clave (música, cursos, fotos), el registro ante la Dirección Nacional de Derecho de Autor (DNDA) permite obtener un certificado en 15 días hábiles.
















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