La crisis de saturación en los rellenos sanitarios del país ha encontrado un respiro gracias al impulso del reciclaje industrial. Durante el transcurso de 2025, más de 50.000 toneladas de residuos dejaron de llegar a estos sitios de disposición final, gracias a los procesos de valoración y transformación técnica liderados por la compañía colombiana Atica.
Este volumen de residuos, que tradicionalmente habría terminado bajo tierra, fue reincorporado a las cadenas productivas como materias primas secundarias o soluciones energéticas, mitigando significativamente el impacto ambiental de la actividad industrial y el consumo masivo.
Desglose de la gestión de residuos en 2025
La estrategia de aprovechamiento se dividió en varias líneas críticas que demuestran la versatilidad de la economía circular:
- Plásticos transformados: Alrededor de 10.000 toneladas de plásticos posconsumo y posindustriales fueron procesadas para convertirse en resina o pellet reciclado, sirviendo como insumo para nuevos productos.
- Combustible Derivado de Residuos (CDR): Aproximadamente 7.000 toneladas de materiales no reciclables se transformaron en energético alternativo, utilizado principalmente por la industria cementera para sustituir combustibles fósiles como el carbón.
- Residuos Posconsumo: Cerca de 2.000 toneladas de envases y empaques fueron recuperadas mediante sistemas de recolección selectiva, evitando su dispersión en ecosistemas.
- Tratamiento de Residuos Peligrosos: Más de 70.000 toneladas recibieron tratamiento especializado, incluyendo incineración controlada, para garantizar la seguridad sanitaria y ambiental.
El reto de la sostenibilidad industrial
Frente a las limitaciones de infraestructura y el aumento de costos de disposición final, el aprovechamiento técnico se perfila como la única vía sostenible para los municipios y sectores productivos.
“Cada tonelada de residuo que logramos aprovechar es una tonelada menos que termina en rellenos sanitarios. El reto está en desarrollar soluciones industriales que permitan transformar esos residuos en insumos, energía o combustibles alternativos”, afirmó Mauricio Abondano, Chief Growth Officer (CGO) de Atica.
Estos resultados subrayan que la gestión integral de residuos no solo responde a exigencias regulatorias, sino que reduce activamente la huella ambiental del país al disminuir las emisiones asociadas al transporte y enterramiento de desechos.
















Discussion about this post