En un mundo donde las pantallas dominan gran parte de la rutina diaria, los problemas visuales se han convertido en una preocupación creciente. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 2.200 millones de personas sufren algún tipo de deficiencia visual, y casi la mitad de esos casos podrían prevenirse con hábitos adecuados y una mejor nutrición.
La nutricionista y dietista Clara Valderrama, integrante del Consejo Consultor de Dietistas de Herbalife, explicó que la salud visual también se fortalece desde dentro: con alimentos ricos en antioxidantes, vitaminas y grasas saludables que ayudan a prevenir enfermedades oculares como la degeneración macular y el síndrome del ojo seco.
Nutrientes esenciales para una visión sana
Entre los alimentos más beneficiosos, destacan los ricos en carotenos y vitamina A, como la zanahoria, la calabaza y la espinaca, que ayudan a mantener la visión nocturna y el correcto funcionamiento de la retina.
También son importantes los antioxidantes luteína y zeaxantina, presentes en verduras de hojas verdes, yema de huevo y maíz, que protegen la mácula —la zona del ojo encargada de la visión central— y filtran la luz azul emitida por pantallas electrónicas.
Por otro lado, los ácidos grasos Omega-3, presentes en pescados como el salmón, el atún y las sardinas, contribuyen a mantener la humedad ocular y reducen el riesgo de resequedad.
Hábitos que ayudan a mantener la vista saludable
Valderrama recomienda acompañar la alimentación con una hidratación constante, pausas activas visuales y control del tiempo frente a dispositivos digitales.
“Aplicar la regla 20-20-20 —cada 20 minutos mirar un objeto a 6 metros de distancia por 20 segundos— permite relajar los músculos de los ojos y prevenir la fatiga visual”, explica la experta.
Asimismo, limitar el consumo de azúcares y ultraprocesados ayuda a prevenir enfermedades metabólicas, como la diabetes, que impactan directamente en la salud ocular.
La vista, un reflejo del bienestar integral
Cuidar los ojos no se trata solo de corregir la visión con lentes o acudir al especialista cuando hay molestias. Implica adoptar una rutina de bienestar integral donde la alimentación, el descanso visual y la hidratación juegan un papel preventivo y protector.
“Cuidar la visión es una inversión en el futuro. Una dieta equilibrada y hábitos saludables pueden marcar la diferencia entre una buena calidad visual y el desarrollo de complicaciones con el paso del tiempo”, concluyó Valderrama.
En definitiva, la salud visual comienza desde adentro. Incluir alimentos adecuados, cuidar la exposición a pantallas y descansar la vista son acciones simples que pueden garantizar una mirada sana y clara durante toda la vida.




















































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