Cada 28 de mayo se conmemora el Día Mundial del Perro de Raza Mixta, una fecha que cobra especial relevancia en el país como un llamado urgente a la empatía y la responsabilidad. Los perros criollos o mestizos, caracterizados por su resistencia, diversidad genética y nobleza, conforman la mayor parte de la población canina en situación de abandono, esperando por una familia que decida transformar su realidad.
Se estima que aproximadamente el 67% de los hogares colombianos convive con una mascota, siendo los perros los preferidos en el 65% de los casos. No obstante, las calles y los refugios siguen saturados. La adopción no solo frena la sobrepoblación en las zonas urbanas, sino que asesta un golpe ético a la comercialización ilegal de animales. Ciudades como Medellín ya muestran un cambio cultural importante, tras registrar una cifra récord de 1.777 adopciones de perros y gatos durante el periodo anterior.
Claves para una adopción con responsabilidad
Llevar un perro a casa es un compromiso que puede extenderse por más de una década. Para garantizar que este proceso sea exitoso, la organización MSD Salud Animal en Colombia comparte cuatro recomendaciones fundamentales para las familias adoptantes:
- Evaluar tiempo y presupuesto: Adoptar exige recursos para una alimentación balanceada y atención médica veterinaria regular (al menos dos veces al año).
- Adecuar el entorno: El nuevo integrante necesita un espacio seguro en el hogar, una cama propia, platos limpios y juguetes que estimulen su mente.
- Fomentar el vínculo y la educación: Los perros que han sufrido el abandono requieren paciencia, un proceso de adaptación paulatino y entrenamiento basado en el refuerzo positivo.
El mito de la «superresistencia» y el plan sanitario
Uno de los errores más comunes al adoptar un ejemplar criollo es descuidar su salud bajo la falsa creencia de que nunca se enferman debido a su mezcla de razas.
“Aunque existe la creencia popular de que los perros mestizos son más resistentes a las enfermedades, todos los animales, sin excepción, requieren visitas regulares al veterinario y un manejo sanitario preventivo adecuado”, advierte Dadilde Carvajal, Médica Veterinaria y Gerente Técnica de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Salud Animal en Colombia.
La especialista enfatiza la necesidad de establecer un esquema de vacunación estricto contra patologías mortales como la rabia, parvovirus, moquillo y leptospirosis. Asimismo, es primordial la desparasitación interna y externa constante. El uso de productos de acción prolongada contra pulgas y garrapatas es la opción más efectiva para mantenerlos protegidos durante todo el año, previniendo además enfermedades que se pueden transmitir a los miembros humanos de la familia.
Un beneficio mutuo para la salud mental
La ciencia ha demostrado que el beneficio de la adopción es bidireccional. La convivencia diaria con un perro adoptado impacta positivamente el sistema emocional humano, ayudando a disminuir los niveles de cortisol (la hormona del estrés), la ansiedad y los síntomas asociados a la depresión.
En los adultos mayores se convierten en un motor de acompañamiento contra la soledad, mientras que en las familias con niños actúan como un canalizador de valores como la empatía, el juego al aire libre y el respeto por los seres vivos. Adoptar un perro sin raza es, en definitiva, un acto de amor y civismo que eleva la calidad humana de cualquier sociedad.
















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