Cada 23 de marzo, Colombia celebra el Día del Cachorro, una fecha que más allá de la ternura, busca concientizar a los tenedores sobre la responsabilidad que implica recibir a un nuevo integrante en el hogar. Expertos en salud animal enfatizan que el éxito de un perro adulto equilibrado depende de dos pilares fundamentales ejecutados en sus primeras semanas: un esquema de vacunación riguroso y una socialización temprana.
Los cachorros atraviesan un período crítico de desarrollo donde cada estímulo cuenta. Según datos de la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá, durante 2025 se vacunaron 241.384 perros entre enero y agosto, demostrando un avance significativo en la cultura del bienestar animal en el país.
El calendario de vacunación: una hoja de ruta vital
En Colombia, la recomendación veterinaria estándar inicia la inmunización entre las 6 y 8 semanas de vida. Este proceso protege al animal de enfermedades letales como el parvovirus y el moquillo, además de cumplir con la vacuna antirrábica, obligatoria por normativa local.
MSD Salud Animal en Colombia comparte tres indicaciones esenciales para los propietarios:
- Registro estricto: Llevar siempre el carné de vacunación a las consultas para asegurar el control de dosis.
- Respetar los refuerzos: No saltarse las citas programadas para moquillo, parvovirus, leptospirosis y rabia.
- Aprovechar jornadas locales: Participar en las campañas gratuitas o de bajo costo organizadas por las autoridades para garantizar el esquema completo.
“Vacunar es un compromiso con el bienestar animal y la salud pública. Un proceso responsable promueve una convivencia armónica y contribuye a la formación de animales saludables y protegidos”, explicó Dadilde Carvajal, Médica Veterinaria y Gerente Técnica de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Salud Animal.
Socialización: el seguro emocional del cachorro
Tan importante como la salud física es el desarrollo emocional. La socialización debe ser un proceso gradual y seguro, iniciando una vez el veterinario confirme que el cachorro tiene las defensas necesarias para una exposición controlada.
Exponer al cachorro de forma positiva a diferentes sonidos, personas, texturas y otros animales previene conductas temerosas o agresivas en el futuro. Un perro bien socializado es un perro capaz de adaptarse a entornos urbanos dinámicos, garantizando su bienestar y el de la comunidad que lo rodea.
En conclusión, la combinación de una inmunización completa, revisiones periódicas y una guía de comportamiento adecuada es la mejor inversión para asegurar que ese pequeño cachorro se convierta en un compañero sano y feliz por muchos años.
















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