En el marco del Día Mundial de la Salud Oral, nuevos hallazgos del Índice de Inclusión en Salud —respaldado por Haleon y desarrollado por The Economist Impact— revelan que la prevención bucal no es solo un asunto de bienestar personal, sino un motor económico crucial. Según el estudio, Colombia podría ahorrar hasta 3,8 mil millones de dólares si transformara su modelo de atención dental de uno reactivo a uno preventivo.
A nivel global, la falta de cuidado preventivo genera pérdidas de productividad estimadas en 34,7 mil millones de dólares al año. En América Latina, este impacto es profundo: mientras Colombia podría ahorrar los mencionados $3,8 mil millones (especialmente en poblaciones de menores ingresos), Brasil tiene un potencial de ahorro de $11,3 mil millones y México de $9,7 mil millones.
El costo de la reacción frente a la prevención
Actualmente, el modelo de salud oral en el país suele ser reactivo, es decir, el paciente acude al odontólogo únicamente cuando presenta dolor agudo. El informe advierte que este enfoque puede resultar hasta un 50% más costoso que las acciones preventivas, además de sobrecargar el sistema público y profundizar las brechas sociales.
“La salud bucal no es solo un tema clínico, es un pilar para el desarrollo social y la productividad. Invertir en prevención tiene un impacto económico significativo y puede orientar la formulación de políticas públicas”, afirmó Mariana Lucena, directora de Asuntos Corporativos de Haleon para Latinoamérica.
Sensibilidad dental: una condición subdiagnosticada
Uno de los mayores retos identificados es la sensibilidad dental. Se estima que 6 de cada 10 colombianos viven con algún grado de esta condición, caracterizada por dolor agudo ante estímulos térmicos o químicos. Al ser una afección poco diagnosticada, muchas personas modifican su alimentación o evitan las visitas al dentista, lo que agrava problemas a largo plazo como la caries, que ya afecta a más de 530 millones de niños en el mundo.
Educación y acceso: las claves del cambio
Para Haleon, líder global en consumo de salud, la solución radica en fortalecer la educación en salud bucal y las capacidades de los profesionales. A través de la detección temprana y el manejo de la sensibilidad con marcas respaldadas por la ciencia (como la número uno recomendada por odontólogos para dientes sensibles), se busca reducir la necesidad de tratamientos complejos.
Fomentar el autocuidado y la prevención no solo mejora la calidad de vida y evita la pérdida de días de trabajo o estudio, sino que se posiciona como una estrategia fundamental para la inclusión y la sostenibilidad financiera del sistema de salud colombiano.




















































Discussion about this post