A un año de su activación, la Operación Catatumbo se ha consolidado como la estrategia central del Ejército Nacional para estabilizar el nororiente colombiano. Esta iniciativa integral no solo busca neutralizar la amenaza de grupos armados organizados, sino que prioriza la preservación de la vida y el restablecimiento de la seguridad para miles de habitantes que enfrentan riesgos constantes de desplazamiento y confinamiento.






Un despliegue de capacidades sin precedentes
Para sostener esta ofensiva y acompañamiento, el Ejército mantiene una presencia continua de 11.200 soldados en el departamento de Norte de Santander. Este contingente cuenta con el respaldo de:
- Unidades de la Segunda División y Fuerzas Especiales.
- Capacidades de aviación y movilidad terrestre.
- Equipos de despliegue rápido y apoyo interinstitucional.
Este músculo operativo ha permitido enfrentar directamente las economías ilícitas, principalmente el narcotráfico, que son el combustible del conflicto en la zona.
Resultados en el componente humano y humanitario
Más allá de las cifras tácticas, la operación ha tenido un impacto directo en la protección de poblaciones vulnerables, especialmente en municipios como Cúcuta, que recientemente ha recibido a más de 2.500 personas desplazadas de esta subregión. Los logros reportados en este primer año incluyen:
- Evacuaciones: 3.633 personas puestas a salvo, entre ellas 57 firmantes de paz.
- Ayuda Humanitaria: Entrega de 352,5 toneladas de suministros esenciales a comunidades aisladas.
- Protección a la Niñez: Recuperación de 42 menores de edad de las filas de grupos ilegales.
- Desmovilizaciones: 161 integrantes de estructuras armadas han abandonado las armas.
Impacto contra la criminalidad y economías ilícitas
La presión operacional ha debilitado significativamente la capacidad de fuego y las finanzas de los grupos criminales. En el balance de incautaciones y neutralizaciones destacan:
- Narcotráfico: Incautación de más de 39 toneladas de cocaína, con un impacto económico superior a los 208 mil millones de pesos.
- Explosivos: Neutralización de 2.514 artefactos y 737 minas antipersona, reduciendo el riesgo para los campesinos.
- Armamento: Decomiso de 178 armas cortas, 161 armas largas y más de 62.000 municiones.
«La Operación Catatumbo se consolida como un esfuerzo sostenido del Ejército Nacional para proteger a la población civil y contribuir a la seguridad en el nororiente del país».
A pesar de estos avances, la situación sigue siendo crítica, con reportes de que cada tres días ocurre un desplazamiento masivo en el país. Por ello, el Ejército Nacional ratifica su permanencia en el área en coordinación con la Policía Nacional y la Armada, manteniendo la observancia del Derecho Internacional Humanitario como eje de su misión.
















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