Cerca de una de cada seis personas en el mundo experimenta infertilidad en algún momento de su vida. En el marco de esta conmemoración global, especialistas hacen un llamado urgente a realizar consultas oportunas, evaluar a ambas partes de la pareja desde el inicio y concebir la salud reproductiva como un indicador del bienestar integral.
Bogotá, Colombia. Jueves, 04 de junio de 2026. En el marco del Día Mundial de la Fertilidad, que se conmemora hoy 4 de junio, la discusión pública sobre los desafíos reproductivos adquiere una relevancia cada vez mayor, consolidándose como una condición frecuente formalmente reconocida como una enfermedad. Según las cifras oficiales más recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 17% de la población en edad reproductiva —es decir, 1 de cada 6 adultos a nivel global— experimenta infertilidad a lo largo de su vida. Los datos internacionales indican que la condición impacta a entre 48 millones de parejas y 186 millones de personas en todo el mundo.
En el panorama local, la situación también requiere atención prioritaria. De acuerdo con los últimos registros de la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDS), en Colombia el 10,2% de las mujeres entre los 13 y 49 años que manifiestan el deseo de tener uno o más hijos ha enfrentado problemas de infertilidad.
A pesar de que históricamente esta problemática se ha asociado de manera errónea y casi exclusiva con las mujeres, los expertos advierten que las causas suelen estar relacionadas con factores mixtos. Por este motivo, cuando una pareja no logra consolidar un embarazo tras un año de relaciones sexuales frecuentes y sin el uso de métodos anticonceptivos, la evaluación médica especializada debe contemplar e integrar de forma simultánea a ambos integrantes desde la primera consulta.
Fertilidad como reflejo de la salud integral
El origen de las dificultades reproductivas abarca un espectro multidisciplinario que trasciende el aparato diagnóstico tradicional.
“La fertilidad debe entenderse como una expresión de la salud integral de hombres y mujeres. Cuando una persona o una pareja enfrenta dificultades para lograr un embarazo, se debe comprender qué está ocurriendo a nivel físico, hormonal, sexual, emocional y de estilo de vida. Hoy contamos con herramientas diagnósticas y tratamientos cada vez más precisos para identificar causas, orientar decisiones y ofrecer alternativas personalizadas”. — Dr. José Pablo Saffon, Máster en medicina de la reproducción humana, Sexología clínica, fundador y director de Babynova.
Claves médicas y dimensiones del cuidado reproductivo
Para abordar de manera integral la salud reproductiva, los especialistas de la clínica Babynova destacan cinco realidades esenciales que hombres y mujeres deben conocer:
- El factor masculino es igualmente determinante: Las alteraciones en los hombres pueden responder a una baja calidad seminal, un conteo espermático reducido, fallas en la movilidad o morfología de los espermatozoides, infecciones, varicocele, desequilibrios hormonales, factores genéticos y patologías metabólicas o cardiovasculares. Su evaluación temprana mediante espermogramas y análisis de estilo de vida es fundamental.
- Diagnóstico oportuno en las mujeres: La fertilidad femenina suele verse afectada por trastornos ovulatorios, endometriosis, síndrome de ovario poliquístico (SOP), baja reserva ovárica por edad avanzada, obstrucción de las trompas de Falopio, miomas uterinos o infecciones previas. La realización de controles ginecológicos preventivos permite tratar a tiempo muchas de estas condiciones.
- Impacto directo del estilo de vida: Más allá de los diagnósticos clínicos, variables cotidianas como el estrés crónico, los trastornos del sueño, el sedentarismo, los malos hábitos alimenticios, la obesidad, el tabaquismo y el consumo de alcohol alteran los ciclos hormonales y disminuyen la capacidad reproductiva.
- La dimensión psicológica del proceso: La persistencia de un diagnóstico negativo genera altos niveles de ansiedad, frustración, culpa y desgaste en la relación de pareja. Por ende, los tratamientos deben incorporar obligatoriamente un soporte emocional y un enfoque humanizado.
- Rutas de reproducción asistida personalizadas: La medicina moderna dispone de un portafolio de baja complejidad (como relaciones dirigidas o inseminación artificial) y de alta complejidad (fertilización in vitro, inyección intracitoplasmática de espermatozoides – ICSI, estudios genéticos embrionarios, congelación de óvulos o esperma, donación de gametos o gestación subrogada bajo estrictos criterios éticos y legales).
Ciencia y acompañamiento humanizado
Los esquemas de tratamiento actuales han migrado hacia intervenciones hechas a la medida de la historia médica de cada paciente, disminuyendo la incertidumbre física y mental.
“Los avances en reproducción asistida han transformado la manera en que acompañamos a las personas y parejas que desean construir una familia. Hoy hablamos de rutas personalizadas que parten del diagnóstico, la historia clínica, la edad, la salud sexual, el contexto emocional y las condiciones particulares de cada paciente. La ciencia abre posibilidades, pero el verdadero valor está en orientar cada proceso con responsabilidad, ética y acompañamiento integral”. — Dr. José Pablo Saffon, director de Babynova.
Con motivo de la jornada mundial, el centro médico especializado extiende una invitación general a superar los mitos sociales y a comprender que el cuidado de la fertilidad no debe ser una medida reactiva que solo se revise cuando se presenta un inconveniente manifiesto. Abordar este tema de forma preventiva es abrir una ventana hacia la salud hormonal, la prevención oportuna y el bienestar del futuro familiar.
















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