Son cientos de venezolanos los que se pueden ver a un costado de la autopista internacional que conecta al municipio de Villa del Rosario del área metropolitana de Cúcuta con el vecino país.
Todos llegan a diario con la ilusión de volver a Venezuela porque la pandemia los dejó sin poder conseguir el sustento de sus familias.
Refugiados en plásticos, palos y latas se ayudan pese a las precarias condiciones a las que se enfrentan mientras esperan un cupo para recibir una manilla que les permite el traslado a un centro humanitario transitorio en Tienditas.
Por su parte, la Policía custodia la zona para evitar que se formen desordenes entre los migrantes o los residentes de la zona. Asimismo, les suministran las manillas de colores por el orden de llegada, las mismas que les da más ‘esperanza’ de regresar a su tierra.

Sin embargo, pasan entre cinco y diez días para lograr el traslado a este espacio humanitario donde deben seguir esperando por un turno para cruzar a suelo venezolano.
“Venimos desde Barranquilla, un poco a pie otro poco en cola de camiones porque casi no hay buses y los que hay no nos venden pasajes pues están restringidos los viajes para nosotros.
Somos de Barinas y hace un año y medio estábamos en Colombia, pero por la crisis no podemos seguir más aquí”, afirmó José Bustamante, uno de los migrantes que están ‘varados’ en La Parada.
El panorama, aunque mejor en Tienditas también requiere de mucha paciencia para los cientos de migrantes conformados incluso por niños, mujeres embarazadas y adultos mayores pues solo está permitido el paso de 300 personas cada día para Venezuela los días lunes, miércoles y viernes.
A su vez, Migración Colombia aseguró que del país han salido en cerca de 81.000 venezolanos y se estima que aún regresarán 30.000 más.
Escrito por: Paola Rios
















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