Paquetes de alimentos, kit de aseo personal, cobijas, toallas, colchonetas, juegos de sabanas, tabletas purificadoras de agua e incluso balones de fútbol y de baloncesto (como elementos para entretener a la población infantil), hicieron parte de las ayudas que la Unidad para las Víctimas entregó a los desplazados que están en el caso urbano del municipio de El Tarra.

La ayuda humanitaria la llevó hasta la localidad del Catatumbo el profesional territorial, Santiago Medina, quien explicó que dentro del cargamento iban además, toldillos, pañales para niños y algunos enseres de cocina como calderos y canecas.
Los beneficiados con estos implementos fueron las familias que llegaron desplazadas a principios de octubre de las veredas Guaduales, Filito de Oro, San Ignacio de Villanueva, del municipio de San Calixto. También de Manzanares, municipio de Hacarí.
Voceros del grupo aseguraron que salieron de sus viviendas por la presión de los grupos al margen de la ley, con presencia en el Catatumbo. Según el registro que se hizo del grupo, son 33 grupos familiares los que se trasladaron en esta ocasión.
La emergencia fue atendida inicialmente por el municipio de El Tarra, cuyas autoridades convocaron a un Consejo de Justicia Transicional para escalar la demanda que significó la llegada de los desplazados.
El coliseo cubierto del poblado se convirtió en el lugar donde se ubicaron algunas familias, otras están en la escuela pública urbana. Las 33 familias están integradas por 103 personas, 11 de ellos entre 0-5 años; 24 entre 6-11 años;16 entre 12 y 17 años; 16 entre 18 y 28 años; 32 entre 29 y 60 años y 4 adultos mayores.
















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