Desde hace 30 años, cada 22 de marzo, las Naciones Unidas conmemoran el Día Mundial del Agua; una fecha para sensibilizar y concientizar acerca de la crisis mundial del agua y la necesidad de buscar medidas para abordarla, de manera que se facilite el acceso de este recurso a los millones de personas que viven sin agua potable a nivel mundial.
Para el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia -UNICEF-, los niños, niñas y adolescentes, así como sus familias, no solo requieren agua potable para consumo humano, sino que también necesitan saneamiento e higiene y sistemas sanitarios que garanticen su derecho a crecer en entornos limpios y seguros. Así, el acceso a agua potable es indispensable para disminuir los casos de enfermedades prevenibles como la Enfermedad Diarreica Aguda
También, el acceso a este recurso y la existencia de infraestructuras hídricas influyen en la reducción de desigualdades y la disminución de la pobreza. En Colombia, a pesar de los avances, uno de los grandes retos continúa siendo el acceso a agua y saneamiento en las zonas rurales en donde los niveles de cobertura son significativamente más bajos. Esto hace más difícil las labores del hogar como lavar y cocinar alimentos, hacer el aseo, regar cosechas y el consumo para animales domésticos y se torna sumamente crítico en aquellas comunidades en donde se ve afectado el entorno educativo. Además, la falta de infraestructura de saneamiento básico contribuye a problemas de salud y contaminación ambiental relacionados con la práctica de defecación a campo abierto.
UNICEF realiza un trabajo de la mano con la institucionalidad, las comunidades y los propios niños y niñas en los territorios más vulnerables del país, apoyados por socios y aliados, para llegar a algunas de las regiones que de forma histórica y coyuntural carecen de estos recursos y servicios. En este sentido, en el departamento de Norte de Santander la organización ha brindado soluciones con acciones que van desde el acceso a fuentes de abastecimiento de agua, mejoramiento a redes de distribución, ampliación de capacidades de almacenamiento e instalación de plantas de tratamiento de agua potable en comunidades urbanas y rurales de Norte de Santander, así como en Instituciones Educativas de zonas rurales de Villa Rosario, El Zulia, Tibú, El Tarra y Cúcuta. Todo ello, con la aplicación de enfoques diferenciales de niñez, derechos humanos, discapacidad y género.
Ejemplo de lo mencionado es la actual intervención que se está realizando en el pueblo indígena Bari, resguardo Catalaura, comunidad de Karikachaboquira, donde con una intervención, a través de Acción Contra el Hambre como socio implementador, se busca mejorar el acceso a la fuente de abastecimiento de la comunidad conformada por 352 personas, y un aproximado de 72 familias, ampliación de la capacidad de almacenamiento pasando de 15.000 litros a 61.900 litros, y mejoramiento de las redes de distribución hasta cada hogar y/o espacio comunitario.
En el Día Mundial del Agua, UNICEF Colombia resalta el trabajo en las regiones más vulnerables del país para que niños, niñas y adolescentes tengan acceso a agua, saneamiento e higiene y puedan vivir en entornos saludables a través de estrategias que involucran la sostenibilidad de los proyectos con enfoque intercultural y de género, por medio del trabajo conjunto con el Gobierno Nacional y los comités territoriales. Así mismo, hace un llamado a la protección y la utilización de las aguas subterráneas de forma sostenible para sobrevivir al cambio climático y satisfacer las necesidades de una población en constante crecimiento.(Conozca más de estos proyectos)
















Discussion about this post