Solo unas horas transcurrieron desde que las autoridades de Bucaramanga hicieron el último traslado humanitario hacia la frontera junto a Migración Colombia de los migrantes venezolanos que se refugiaban en el Parque del Agua, para que llegaran otros a ocupar este espacio.
Al parecer la falta de una vivienda digna, el desempleo y la escases de recursos habrían obligado a nuevos migrantes, algunos procedentes de otras ciudades del país, a ver esta zona como punto ‘seguro’ para hacer cambuches.
De nada valió que las autoridades acordonaran la zona, incluso con vallas metálicas o algunos uniformados custodiaran, pues los mismos residentes del sector grabaron videos de la situación que de nuevo se enfrentan.
Se espera que la Alcaldía de la ‘Ciudad Bonita’ se pronuncie frente a esta situación ya que no lograron mantener ni siquiera por un día completo despejado el lugar de las personas venezolanas que no tienen cómo regresar a su tierra.




















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