Mientras miles de niños y niñas en el Norte de Santander regresan cada tarde a un hogar donde encuentran cuidado, protección y afecto, otros miles siguen esperando la oportunidad de crecer en un entorno familiar seguro. Hoy, 1.395 niños, niñas y adolescentes en el departamento se encuentran vinculados a procesos de protección tras haber sido víctimas de abandono, negligencia, violencia o graves vulneraciones de sus derechos.
Ante este panorama, la organización Aldeas Infantiles SOS Colombia presentó en Norte de Santander la campaña «No eres mi sangre, pero eres mi familia». Esta iniciativa busca abrir una conversación urgente sobre la importancia del cuidado, el fortalecimiento familiar y el papel que cumplen las familias de acogida para garantizar el derecho fundamental de los niños y niñas a desarrollarse en un entorno protector.
Vínculos de afecto más allá de la biología
La campaña parte de una realidad cercana para millones de colombianos que reconocen como familia a personas que no comparten lazos biológicos, pero sí vínculos de cuidado, afecto y protección. Desde esa reflexión, la organización busca visibilizar la situación de miles de menores que, al ser separados temporal o definitivamente de sus hogares de origen por motivos de protección, requieren alternativas de cuidado familiar.
La situación de la niñez en Colombia sigue siendo preocupante. Solo durante el primer trimestre de 2026, Medicina Legal registró 3.456 casos de abuso sexual infantil, más de 3.300 hechos de violencia contra menores de edad y 219 muertes violentas de niños, niñas y adolescentes. Según estimaciones del DANE, cerca de 7 millones de menores podrían estar expuestos a algún tipo de violencia, principalmente dentro de sus propios hogares.
Actualmente, 67.779 niños, niñas y adolescentes tienen abierto un Proceso Administrativo de Restablecimiento de Derechos (PARD) en Colombia. Aunque la alternativa prioritaria debería ser el acogimiento familiar, miles de ellos continúan creciendo en modalidades institucionales de cuidado. Diversos estudios internacionales han demostrado que los niños y niñas que pasan largos periodos en instituciones presentan mayores riesgos de afectaciones emocionales, retrasos en el desarrollo cognitivo, dificultades de aprendizaje y problemas de salud mental.
La urgencia de inversión y el modelo de acogimiento
La falta de recursos y programas específicos sigue siendo una de las principales barreras estructurales para la protección de los núcleos familiares en el país.
«Colombia tiene una Constitución que demanda la protección de la niñez, pero no se han asignado programas, ni presupuestos serios que permitan el fortalecimiento de este núcleo esencial de la sociedad. Vale la pena recordar unos sabios adagios: invertir en la familia es invertir en el futuro de la sociedad o el que pregonaba el gran escritor Oscar Wilde: ‘quieres ciudadanos buenos: cría niños felices’”. — Esteban Reyes, director de Aldeas Infantiles SOS Colombia.
Como parte de su apuesta institucional «Por más cuidado en familia», la organización ha fortalecido su modelo de acogimiento familiar en diferentes regiones del país. En Norte de Santander, actualmente acompaña a niños, niñas y adolescentes a través de 17 familias de acogida, brindándoles una experiencia de vida más cercana a un entorno familiar protector y afectivo.
La campaña tendrá presencia en medios de comunicación, espacios públicos, redes sociales y plataformas digitales con un mensaje claro: la familia también es quien cuida. Con más de cinco décadas de labor en el país, Aldeas Infantiles SOS Colombia —que solo durante 2025 acompañó a más de 29.000 personas— continúa trabajando para que la infancia crezca en entornos seguros.




















































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